En la oficina de Derechos Humanos, Adriana Ruiz rememoró la primera reunión histórica de las Madres de Plaza de Mayo, que tuvo lugar en 1977 en la emblemática plaza de la ciudad de Buenos Aires. Esa fecha representa el inicio de una de las luchas más relevantes por la memoria, la verdad y la justicia en Argentina.
Ruiz señaló que aquellas mujeres comenzaron a organizarse en un contexto de persecución y terror, mientras buscaban información sobre sus hijos desaparecidos. Recordó que eran madres que tocaban las puertas de templos, obispados y comisarías en busca de respuestas. La protesta en ronda surgió tras una orden policial que prohibía reuniones de más de tres personas; por eso empezaron a caminar en parejas alrededor de la plaza, gesto que con el tiempo se transformó en un símbolo de resistencia.
Según Ruiz, la importancia de las Madres radica en haber transformado el dolor personal en una causa colectiva: no reclamaban solo por sus propios hijos, sino por todos los hijos e hijas del país. También destacó el alcance universal de su ejemplo, que trascendió fronteras y marcó a varias generaciones, convirtiéndose en un referente ético y político.

