La causa contra Federico Balbuena (34) se agrava. Fue detenido el pasado martes en un barrio privado del partido de Luján y está imputado por abuso sexual con acceso carnal y por lesiones agravadas en un contexto de violencia de género.
Se incorporaron nuevas pruebas al expediente y una segunda mujer presentó una denuncia ante la Justicia.
La investigación está a cargo de la fiscal Marcela Semería, titular de la UFI N°14 Descentralizada de Pilar, que reúne elementos probatorios con el objetivo de solicitar la prisión preventiva.
Mientras tanto, la primera víctima, identificada como Camila, difundió capturas de mensajes que Balbuena habría enviado a trabajadores de su empresa, Car Center Asociados, en un grupo denominado “Titanes-Car Center”.
En esas conversaciones el acusado emplea un tono amenazante y despectivo; en uno de los mensajes se mostró irónico respecto de bajas por enfermedad o retrasos y ofreció enviar un médico a sus casas si surgían problemas con la operación.
Los intercambios contienen además advertencias y amenazas dirigidas a empleados que se fueran de la empresa, con lenguaje intimidatorio y desafiando a quienes se opusieran a él.
En otro tramo de la conversación, Balbuena afirmó tener contactos con funcionarios judiciales y políticos, y pronunció una frase que la víctima señaló como motivo de temor: “Donde vivas te voy a encontrar y me encanta dar lecciones de respeto”.
Camila publicó ese material en su cuenta de Facebook y explicó que recurrió a los medios para visibilizar las amenazas y presiones: dijo que recibió los mensajes a través de un ex empleado de la concesionaria y que la causa aún no contó con la prisión preventiva del acusado.
El material fue aportado al expediente por un exempleado de la concesionaria cuando Camila amplió su declaración ante la fiscalía; fuentes del caso confirmaron su incorporación a la causa.
Segunda denuncia
En paralelo, Nadine Gervas, otra joven que trabajó en la misma empresa, denunció a Balbuena por abuso sexual y amenazas. En declaraciones al programa Desayuno Americano, precisó que su vínculo con el acusado fue laboral y describió un deterioro progresivo marcado por manipulación, maltrato verbal y amenazas.
Gervas relató tres episodios de abuso sexual: uno durante un viaje y dos en el domicilio del imputado, donde afirmó haber sido amenazada con un arma en presencia de otras personas.
También dijo que quedó embarazada a raíz de los hechos, que luego fue despedida y que Balbuena negó las acusaciones y no reconoció al hijo.
Entre los audios que difundió en redes se oye, según Gervas: “No me servís para nada… cada vez que te equivoques te voy a penalizar y si me la boqueás una vez más te voy a pegar”.

