Federico Balbuena, detenido e imputado por abuso sexual con acceso carnal y por lesiones agravadas en contexto de violencia de género, amplió su declaración indagatoria ante la fiscal Marcela Semería, titular de la UFI N°14 Descentralizada de Pilar.
Durante la audiencia, reconoció episodios de violencia contra su expareja, aunque negó que las relaciones sexuales denunciadas hayan sido forzadas.
Según su exposición ante la fiscalía, Balbuena manifestó sentirse arrepentido por los hechos y atribuyó los conflictos a lo que definió como una “relación tóxica”, además de a desacuerdos vinculados con la empresa de vehículos que ambos compartían.
El caso tomó trascendencia pública cuando la víctima —identificada como Camila— difundió en redes sociales videos de cámaras de seguridad que, según su versión, registraron ataques durante una de las visitas de Balbuena a su departamento en Pilar.
La denunciante explicó que publicó esos materiales ante la percepción de demora en el avance de la causa judicial.
En su relato sobre los episodios denunciados, Balbuena sostuvo que la situación se desencadenó cuando concurrió a retirar elementos de trabajo.
Dijo que ella comenzó a reclamarle por haberla dejado y que él había decidido sostener la separación porque consideraba que la relación “no nos hacía bien a ninguno de los dos”.
Balbuena admitió que la discusión derivó en agresiones físicas y aseguró que nunca quiso lastimarla; afirmó que su intención era que ella se recuperara y pudiera iniciar una vida alejada de él, y dijo haberle pedido disculpas por “no poder amarla”.
Relató que, después de la pelea, fueron al dormitorio; él se sentó en la cabecera de la cama y volvió a disculparse, señalando que ella era una buena persona y que con el tiempo el amor pasaría y podría comenzar de nuevo.
Frente a la acusación por abuso sexual, el imputado sostuvo que las relaciones mantenidas tras la discusión fueron consentidas y las enmarcó en la dinámica habitual de la pareja: “nosotros siempre que peleábamos arreglábamos todo en la cama”, declaró.
A pesar de su descargo, la causa continúa su curso y la situación procesal de Balbuena permanece delicada.
La denuncia presentada por Camila en noviembre de 2025 incluye imputaciones por agresiones físicas, amenazas de muerte y violencia psicológica.
En las últimas semanas, el expediente incorporó documentación médica y ganó mayor repercusión pública tras la difusión de videos de cámaras de seguridad correspondientes a abril de 2026.
De acuerdo con la investigación, en esas imágenes —ya agregadas a la causa— se observarían golpes, tirones de cabello e intentos de asfixia dentro del departamento de Pilar donde la pareja convivió durante tres de los cinco años de relación.
Mientras la fiscalía analiza la ampliación de la indagatoria y la contrasta con las pruebas físicas y fílmicas aportadas, Balbuena continuará detenido.

