13 de mayo de 2026
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Más de 6.000 niños tratados por obesidad grave en el Reino Unido

El Servicio Nacional de Salud británico (NHS) ha atendido a 6.497 niños y adolescentes con obesidad grave en sus 39 clínicas especializadas desde 2021. Entre ellos hubo 423 niños de cuatro años con un peso medio de 33 kg, equivalente al de un niño típico de diez años. Los datos publicados por NHS England y presentados en el Congreso Europeo sobre Obesidad en Estambul señalan que el 17 % de los pacientes presentaba hipertensión, el 6 % diabetes tipo 2 y casi el 30 % enfermedad hepática relacionada con el exceso de grasa. Expertos piden medidas urgentes para limitar la venta de alimentos ultraprocesados y abaratar opciones más saludables.

Según The Guardian, las clínicas CEW (Complications of Excess Weight) del NHS ofrecen atención multidisciplinaria a niños con obesidad grave mediante planes nutricionales, apoyo psicológico y asesoramiento. Para acceder a estas unidades se requiere derivación de un pediatra, médico de cabecera o los servicios de salud mental infantil, un índice de masa corporal por encima del percentil 99,6 y al menos una enfermedad asociada al exceso de peso.

Desde la apertura de la primera clínica en 2021 se ha atendido a 423 niños de cuatro años; 1.088 de entre cinco y ocho años; 1.791 de entre nueve y 12 años; y 3.137 de entre 13 y 17 años. Alrededor de 400 menores recibieron inyecciones para perder peso como parte de sus planes de tratamiento.

Las enfermedades asociadas a la obesidad grave infantil

Una investigación conjunta de las universidades de Sheffield Hallam, Leeds Beckett, Leeds, Bristol y Sheffield, cuyos resultados se presentaron en el congreso, describe un cuadro de comorbilidades elevado entre los niños tratados.

El estudio indica que el 17 % tenía hipertensión arterial y un porcentaje similar mostraba dislipidemia. El 6 % padecía diabetes tipo 2 y casi el 30 % presentaba esteatosis hepática. Además, el 17 % sufría apnea obstructiva del sueño.

En cuanto a salud mental y discapacidades, el 9 % de los niños se había autolesionado deliberadamente y el 9 % padecía ansiedad. Casi el 30 % había sido diagnosticado con autismo, alrededor del 12 % con trastorno por déficit de atención con hiperactividad (TDAH) y un 24 % presentaba discapacidad intelectual.

Los resultados de las clínicas frente a la atención convencional

Un análisis presentado en el congreso mostró que, dos años después, los niños tratados en las clínicas CEW pesaban de media 10 kg menos que los atendidos únicamente por médicos de cabecera o equipos de salud comunitarios, lo que apunta a la efectividad de la atención especializada. Las clínicas señalaron que prescribieron inyecciones para perder peso a cientos de niños de 11 años o más dentro de los tratamientos individualizados.

La cifra suscitó reacciones en salud pública. Katharine Jenner, directora ejecutiva de la coalición Obesity Health Alliance, advirtió que la presencia de niños de cuatro años en tratamiento especializado evidencia la precocidad de los factores que favorecen la obesidad.

Jenner señaló que los niños crecen en un entorno con acceso fácil a alimentos poco saludables, lo que complica que las familias opten por alternativas más sanas, y afirmó que los alimentos saludables deberían ser más accesibles, asequibles y disponibles para toda la población.

Por su parte, la doctora Helen Stewart, responsable de mejora de la salud en el Real Colegio de Pediatría y Salud Infantil, indicó que la obesidad grave afecta de forma desproporcionada a niños de entornos desfavorecidos, con mayor riesgo de enfermedades crónicas, problemas de salud mental y una esperanza de vida reducida.

Una crisis que se extiende más allá de la infancia

El profesor Simon Kenny, director clínico nacional para niños y jóvenes del NHS England, advirtió que la obesidad grave influye en todos los aspectos de la vida de un menor, desde la salud física hasta el bienestar mental y la autoestima, y señaló que en algunos casos las clínicas ayudan a prevenir trayectorias vitales truncadas.

La evidencia indica que la obesidad infantil suele persistir en la edad adulta, aumentando el riesgo prematuro de enfermedades cardíacas, algunos tipos de cáncer y enfermedades respiratorias. Kenny describió la obesidad infantil como “uno de los mayores desafíos de salud pública” en el Reino Unido y reafirmó el compromiso del NHS con la intervención temprana para evitar complicaciones a largo plazo.

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