13 de mayo de 2026
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Trump llega a China para reunirse con Xi en medio de tensiones comerciales y conflicto con Irán

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, llegó este miércoles a Beijing para una cumbre con el líder chino Xi Jinping, en un contexto de tensiones por el comercio, el conflicto con Irán y las disputas sobre Taiwán. Antes de partir de Washington dijo que mantendrá una “larga conversación” con Xi y que buscará que China abra más su mercado a empresas estadounidenses.

Se trata del primer viaje de un presidente de EE. UU. a China desde 2017, cuando Trump visitó Beijing en su primer mandato. El programa incluye reuniones el jueves y el viernes, además de ceremonias oficiales organizadas por las autoridades chinas.

Antes de abandonar la Casa Blanca, Trump se refirió al conflicto con Irán, aliado estratégico de Pekín, y afirmó: “Tendremos una larga conversación al respecto”. Poco después relativizó el tema, indicando que hay muchos asuntos por tratar y que no consideraba a Irán necesariamente como lo principal.

El mandatario también aseguró que Washington no necesita la ayuda de China en el conflicto con Teherán: “No creo que necesitemos ayuda con Irán”, afirmó, y añadió que Xi había sido “relativamente bueno” en relación con esa cuestión.

El conflicto con Irán, iniciado el 28 de febrero por Estados Unidos e Israel según el reporte, trastocó la agenda diplomática de Washington y obligó a postergar un viaje que estaba previsto originalmente para marzo. Además, el bloqueo del estrecho de Ormuz por parte de Irán generó tensiones en los mercados energéticos al afectar el tránsito de petróleo y mercancías.

En ese marco, el ministro de Relaciones Exteriores chino, Wang Yi, pidió el martes a Pakistán que incremente sus esfuerzos de mediación entre Washington y Teherán. Según la prensa estatal china, Wang solicitó al canciller pakistaní, Ishaq Dar, intensificar las gestiones diplomáticas entre ambas partes.

Wang Yi también instó a cooperar para “abordar de manera adecuada” los problemas relacionados con la apertura del estrecho de Ormuz, cuyo bloqueo repercute en el suministro de energía y bienes hacia China.

Además del conflicto en Medio Oriente, Trump y Xi tratarán temas económicos y de competencia tecnológica entre las dos mayores economías. En la agenda aparecen controles chinos sobre exportaciones de tierras raras, la rivalidad en inteligencia artificial y la continuidad de la tregua arancelaria acordada en octubre durante el encuentro anterior en Corea del Sur.

La prensa estatal china informó este miércoles que una nueva ronda de negociaciones comerciales entre Beijing y Washington ya comenzó oficialmente en Corea del Sur, aunque no aportó detalles sobre los contenidos de las conversaciones.

Trump viajó acompañado por una delegación empresarial con algunos de los principales ejecutivos estadounidenses, entre ellos Elon Musk (Tesla), Tim Cook (Apple) y Kelly Ortberg (Boeing). Además, periodistas acreditados observaron que Jensen Huang, director ejecutivo de Nvidia, abordó el Air Force One durante una escala técnica en Alaska.

Poco antes de llegar a China, Trump publicó en redes sociales un mensaje elogioso hacia Xi y explicó sus objetivos comerciales: “Le pediré al presidente Xi, un líder de extraordinaria distinción, que ‘abra’ China para que estas personas brillantes puedan hacer su magia y ayudar a llevar a la República Popular China a un nivel aún más alto”, escribió.

Otro asunto central será Taiwán. Trump confirmó que planteará con Xi las ventas de armas estadounidenses a la isla: “Voy a tener esa discusión con el presidente Xi”, señaló el mandatario.

China considera a Taiwán parte de su territorio y sostiene que la “reunificación” debe concretarse, aunque afirma preferir una solución pacífica. Estados Unidos mantiene asistencia militar y apoyo político a la isla, que se gobierna de manera autónoma.

Trump subrayó su relación personal con Xi y sostuvo que ese vínculo podría ayudar a evitar una escalada militar en torno a Taiwán: “Creo que estaremos bien. Tengo una muy buena relación con el presidente Xi. Él sabe que no quiero que eso ocurra”, declaró.

La cumbre se celebra en un momento complejo para ambas economías: en Estados Unidos, Trump enfrenta presiones por la inflación ligada al conflicto con Irán y una caída en los índices de popularidad; en China, el gobierno de Xi lidia con un consumo interno débil y una prolongada crisis de deuda en el sector inmobiliario.

(Con información de AFP)

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