17 de mayo de 2026
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Mayo pone a prueba dólar, reservas e inflación

Mayo fue un examen clave para el plan económico de Javier Milei: el Gobierno debía demostrar que podía cumplir simultáneamente tres objetivos críticos —frenar la inflación, mantener la calma en el mercado cambiario y recomponer reservas— sin recurrir a devaluaciones o ajustes abruptos.

Otro elemento central fue el riesgo país. La administración necesitaba que el indicador siguiera descendiendo para recuperar acceso pleno a financiamiento internacional y mejorar las condiciones de refinanciación de deuda; para ello, los inversores buscaban señales de fortalecimiento de reservas y de continuidad en el equilibrio fiscal.

Además, mayo se desarrolló en un contexto internacional más sensible, con volatilidad en los mercados globales y movimientos en las tasas de interés de Estados Unidos que pueden afectar los flujos hacia economías emergentes como la argentina.

Mayo, la prueba de fuego para el rumbo económico de Javier Milei

Por eso, para el Gobierno este mes funcionó como una prueba sobre la viabilidad del esquema: si se sostenía la estabilidad cambiaria, la desaceleración de la inflación y mejoraba el frente externo, el oficialismo intentaría consolidar la idea de que el país está transitando hacia una normalización macroeconómica.

La economía argentina llegó a mayo con señales mixtas: el Gobierno destacó la desaceleración inflacionaria y la relativa estabilidad del tipo de cambio, mientras los mercados observaron de cerca la evolución de las reservas del Banco Central y el riesgo país, que aún se mantiene alto para una normalización plena.

Tras el dato de inflación de abril, que mostró una baja respecto de marzo, el oficialismo busca consolidar un proceso de “desinflación” con un dólar estable y menor volatilidad financiera. No obstante, economistas advierten que el camino enfrenta desafíos vinculados a la fragilidad de las reservas y al entorno externo.

Dólar: estabilidad cambiaria y menor presión sobre las bandas

El dólar oficial cerró otra semana por debajo de $1.400, profundizando la calma que el Gobierno busca mantener desde la flexibilización del régimen cambiario. La brecha entre los distintos tipos de cambio se mantuvo acotada y, por ahora, no se observaron señales de tensión inmediata.

El REM del Banco Central proyectó para mayo un tipo de cambio promedio de $1.410 y anticipó una devaluación moderada para el resto del año, por debajo de la inflación prevista.

La estabilidad cambiaria contribuyó a moderar las expectativas inflacionarias y a reducir la volatilidad financiera. Los bonos soberanos tuvieron movimientos mixtos en Wall Street, mientras el riesgo país no logró perforar de forma sostenida la zona de los 500 puntos básicos.

Analistas privados sostienen que el esquema de bandas sigue funcionando porque el mercado percibe disciplina fiscal y monetaria, aunque alertan que la estabilidad depende de la capacidad del Gobierno para continuar acumulando divisas.

Inflación: abril dio alivio y el Gobierno apuesta a profundizar la desaceleración

El IPC de abril registró un aumento mensual de 2,6%, por debajo del 3,4% de marzo, lo que representó la primera moderación después de varios meses de aceleración. La inflación interanual se situó en 32,4%.

Según el Banco Central, la moderación respondió a la reversión de factores estacionales, a una menor presión sobre los alimentos y a la relativa estabilidad cambiaria observada en las últimas semanas.

En el mercado estiman que mayo podría mostrar una nueva desaceleración, aunque persisten riesgos ligados a ajustes tarifarios pendientes, al precio internacional de la energía y a posibles movimientos del tipo de cambio.

El Gobierno señala que el ancla fiscal y monetaria seguirá siendo la principal herramienta para bajar la inflación, mientras consultoras privadas proyectan que el índice podría cerrar 2026 cerca del 30%, muy por encima de la meta oficial.

Reservas: el punto débil que todavía preocupa al mercado

El Banco Central logró comprar casi 600 millones de dólares en la última semana, aunque las reservas brutas volvieron a descender y quedaron alrededor de 46.000 millones de dólares.

Ese contraste refleja una de las principales preocupaciones de los analistas: pese a una mejora en el flujo diario de compras, el stock de reservas sigue bajo para garantizar una normalización financiera completa.

Economistas advierten que la acumulación genuina de reservas será clave para que continúe la caída del riesgo país y para recuperar acceso al crédito internacional.

El mercado también observa atentamente el cumplimiento de las metas pactadas con el FMI y la capacidad del BCRA de seguir comprando dólares sin generar presión monetaria adicional.

Dólar blue: la baja que sigue de cerca el mercado y fortalece la “pax cambiaria”

El dólar blue registró su segunda semana consecutiva a la baja y se volvió a acercar a los $1.400, en un contexto de menor presión cambiaria y mayor estabilidad financiera. Aunque lleva más de dos meses operando por encima de ese nivel, el mercado percibió una moderación en la demanda de cobertura tras la desaceleración de abril y la estabilidad del oficial.

La caída del paralelo también se explica por tasas reales positivas, menor emisión monetaria y una mayor oferta de divisas en el mercado financiero. Paralelamente, el Gobierno busca consolidar la llamada “pax cambiaria” como un pilar de su programa, mientras el Banco Central intenta reforzar reservas y mantener el esquema de bandas sin sobresaltos.

No obstante, los analistas advierten que el blue seguirá siendo una variable sensible en los próximos meses: la evolución de las reservas, el riesgo país y el ingreso de dólares del agro serán determinantes para saber si la calma cambiaria puede sostenerse o si reaparecen tensiones en los tipos de cambio paralelos.

Qué espera el mercado para los próximos meses

El escenario base que hoy manejan bancos y consultoras privadas combina cuatro variables principales: dólar relativamente estable, inflación en descenso, tasas reales positivas y un crecimiento moderado de la actividad.

El Banco Central sostiene que la economía podría mantener un proceso gradual de desinflación si continúa la disciplina fiscal y no se registran shocks externos significativos.

Sin embargo, el mercado todavía identifica algunos focos de riesgo:

la necesidad de fortalecer el nivel de reservas;
la persistencia de un riesgo país todavía elevado;
la dependencia de financiamiento externo;
y la sensibilidad del esquema cambiario ante posibles turbulencias globales.

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