27 de mayo de 2026
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Secretario de Agricultura exige aplausos tras enojarse en discurso

El secretario de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación, Sergio Iraeta, llamó la atención durante su intervención en la conferencia Maizar en Buenos Aires al pedir al público que aplaudiera, un gesto que evidenció la escasa respuesta y el bajo entusiasmo de los asistentes respecto a las políticas oficiales hacia el sector agropecuario. “Empezá a aplaudir, así aplaude alguien”, dijo Iraeta desde el escenario en un intento por reanimar al auditorio.

Su discurso se dio en un clima de tensión entre el Gobierno y los productores. Iraeta señaló que, pese a que el Ejecutivo había anunciado una baja en las retenciones pocos días antes del evento, la medida no alcanzó el reconocimiento esperado entre los presentes. “Bajaste la retención hace tres días y, y es como si nada, como si no hubieras hecho nada”, afirmó, subrayando la escasa reacción del sector.

Ante un auditorio sorprendido, Iraeta insistió en la necesidad de recuperar dinamismo y actitud. “Si no le ponemos un poco de flow, un poco de onda a la República Argentina y a lo que estamos haciendo, no vamos a salir nunca del pantano”, declaró, apelando a un cambio de ánimo.

El funcionario pidió que el propio sector modifique su actitud para que las medidas tengan un efecto real. “Cambiemos el ánimo, nosotros, los sembradores, los empresarios, cambiemos el ánimo porque si no, no vamos a cambiar”, planteó, poniendo el acento en la actitud como factor clave para mejorar el diálogo entre el campo y el Gobierno.

Iraeta repasó además el extenso historial de enfrentamientos entre el Estado y el agro, y criticó a gobiernos anteriores que, según él, despreciaron al sector y construyeron una narrativa que lo presentó como adversario. Sostuvo que esa visión funcionó como un “andamiaje filosófico” que permitió, a su juicio, prácticas de “robo y exacción” contra el campo en las últimas dos décadas.

Para el secretario, ese paradigma comenzó a cambiar recientemente: señaló el discurso del presidente en la Bolsa de Cereales y los anuncios del ministro de Economía sobre un cronograma de reducción de retenciones como señales de ese giro.

Iraeta afirmó que ya se ven resultados concretos, como la disminución de impuestos y aranceles, la eliminación de cupos y prohibiciones a la exportación y el impulso a actividades biotecnológicas. Destacó estas medidas como acciones del Gobierno destinadas a apoyar al sector privado y, en particular, al agro.

Además, remarcó que es necesario que el propio sector reconozca estos avances y adopte una postura constructiva. Advirtió que, si no se percibe esa disposición, otros actores podrían aprovecharse de la situación y perjudicar nuevamente al campo.

El secretario también habló de la dificultad personal que implica pasar del ámbito privado a la gestión pública. Relató el desgaste que siente al intentar avanzar con medidas y enfrentarse a críticas, incluso viniendo de productores que ocupaban su lugar años atrás.

Iraeta subrayó la importancia de la comunicación entre los productores y el resto de la sociedad. Señaló que, durante años, el campo fue presentado como “el villano” de una historia mal contada, en parte por la incapacidad de los propios productores para explicar su rol ante la opinión pública.

Advirtió que evitar ser percibido como “el malo de la película” depende en gran medida de la actitud, el discurso y las relaciones interpersonales de los productores con el resto de la sociedad.

El funcionario se comprometió personalmente a impedir un retroceso de las políticas favorables al sector, incluso con énfasis dramático: ofreció hacer lo imposible para que no vuelvan a repetirse medidas adversas. Pidió además el apoyo tanto de los productores como del Gobierno y del ministro de Economía para sostener los cambios.

Iraeta reconoció que persisten limitaciones presupuestarias y que existen desafíos por resolver para recuperar la competitividad del campo. Aun así, afirmó que desde el Ejecutivo se están realizando los esfuerzos posibles dentro de esas restricciones.

En la conclusión de su intervención retomó la metáfora del “tren del futuro” e invitó a los productores a sumarse a esa propuesta, proyectando la idea de una “Argentina Próspera” como objetivo para el país y el sector.

El episodio del pedido de aplausos, junto con las advertencias y reclamos expresados en el encuentro, puso en evidencia la distancia existente entre el Gobierno y parte del sector agropecuario, y mostró la búsqueda de legitimidad y respaldo por parte de la gestión en un contexto de demandas persistentes.

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