Leonardo Nardini volvió a colocarse en el centro del debate político dentro del peronismo bonaerense. El intendente de Malvinas Argentinas acumuló encuentros con dirigentes de peso y reforzó su presencia en la discusión sobre el futuro electoral del PJ, en un contexto de tensiones entre sectores alineados con Axel Kicillof y con Cristina Fernández de Kirchner.
En las últimas semanas, Nardini mostró una agenda activa: recibió al exgobernador sanjuanino Sergio Uñac, participó en actividades con el pastor evangélico Dante Gebel y se reunió con Miguel Pichetto y Emilio Monzó. También visitó a Cristina Kirchner en su departamento de la calle San José 1111, encuentro que se mantuvo fuera de la exposición pública.
La fotografía con Uñac provocó repercusiones dentro del oficialismo provincial. Uñac quedó asociado al esquema político que impulsa Cristina Kirchner para disputar espacios en el PJ. Tras la reunión, Nardini señaló que ambos empezaron a “diagramar acciones, tanto en Buenos Aires como en otras provincias, dándonos un marco organizativo de cara a lo que se viene”.
Desde su entorno explicaron que la estrategia de Nardini es mantener el diálogo con todos los sectores del peronismo y también con dirigentes fuera del kirchnerismo duro. La reunión con Pichetto y Monzó buscó reafirmar esa línea, con conversaciones sobre equilibrio fiscal, educación y la posibilidad de construir una propuesta amplia con proyección nacional.
“Hay que sentarse con todos”, repitió Nardini ante dirigentes cercanos cuando surgieron cuestionamientos por las imágenes.
Paralelamente, empezó a organizarse un operativo político para posicionar su nombre como posible candidato a gobernador bonaerense. En Los Polvorines se realizó un encuentro de dirigentes de la primera sección electoral con ese objetivo, organizado por José Luis Benítez, referente de la agrupación Solidaridad.
“Es el inicio de un sueño que tenemos con muchos compañeros y vecinos de diferentes lugares. Queremos continuar gobernando la provincia de Buenos Aires y proponer que Leo Nardini sea nuestro próximo gobernador”, afirmó Benítez durante el encuentro.
El dirigente también destacó el paso de Nardini por el Ministerio de Infraestructura de la provincia, considerando que realizó “una gestión exitosa y trabajando con todos los sectores políticos”.
En el mismo acto, Benítez dejó otra definición respecto del futuro electoral del peronismo: “Queremos ganar en la cancha. Y llevar el modelo de Malvinas a toda la provincia. Si hay una interna, bienvenida sea”.
Nardini gobierna Malvinas Argentinas desde 2015, cuando venció a Jesús Cariglino y puso fin a más de dos décadas de hegemonía local. Fue reelecto en 2019 y 2023. En las legislativas de 2025 encabezó la lista de concejales de Fuerza Patria y logró un amplio triunfo en el distrito.
Hoy ocupa un lugar relevante en la estructura del partido: preside la Junta Electoral del PJ bonaerense, un organismo con peso en la definición de las reglas electorales internas del peronismo provincial.
Cercanos al intendente sostienen que su postura busca evitar una fractura dentro del peronismo, promoviendo la ampliación del espacio político y la competencia interna a través de las PASO. Según esa visión, las primarias son una herramienta clave para contener a todos los sectores hacia 2027. Mientras la discusión sucesoria suma nombres y tensiones, Nardini evita confirmar una candidatura aunque tampoco la descarta. Entre reuniones, fotos y gestos políticos, su figura se vuelve cada vez más visible en la pelea por el futuro del peronismo bonaerense.

