Estados Unidos informó el viernes que desmanteló una red sofisticada dedicada a transferir tecnologías de defensa hacia Irán, en el marco de negociaciones para alcanzar un acuerdo que ponga fin a la guerra en Medio Oriente y permita reabrir el estrecho de Ormuz, bloqueado por el régimen iraní desde el 2 de marzo.
Según un comunicado del Departamento de Estado, la organización se presentó como empresas estadounidenses y engañó a compañías nacionales para obtener acceso a tecnologías sensibles de uso militar destinadas a las autoridades de Teherán.
La información oficial indica que el líder de la red y sus cómplices defraudaron a decenas de firmas tecnológicas de Estados Unidos por varios millones de dólares, haciéndose pasar por entidades legítimas del país.
Washington detalló que los implicados buscaban adquirir equipos de última generación, entre ellos analizadores de espectro y dispositivos de detección de seguridad, con destino al sector de defensa iraní.
El esquema incluyó la creación de sitios web falsos que reproducían la identidad de compañías estadounidenses reales y el uso de intermediarios en Dubái para recibir los envíos. Posteriormente, las tecnologías se introducían clandestinamente en Irán, en violación de las sanciones estadounidenses, explicó la cartera a cargo del secretario de Estado, Marco Rubio.
El Gobierno de Estados Unidos mantiene una política de presión sobre Irán para limitar su capacidad de llevar a cabo actividades consideradas desestabilizadoras en la región.
El Departamento del Tesoro anunció el jueves nuevas sanciones contra 25 personas, entidades y buques vinculados al comercio petrolero de Irán, en paralelo al anuncio de la Casa Blanca sobre la existencia de un marco de acuerdo con Teherán para detener las hostilidades en Medio Oriente.
De acuerdo con la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC), las medidas afectan a una persona de nacionalidad india, ocho buques con banderas de San Marino, Panamá y Camerún, y 16 empresas relacionadas con los sectores petrolero y energético iraníes.
El secretario del Tesoro, Scott Bessent, afirmó que “desde la Administración Trump no permitiremos que el Gobierno iraní aumente sus ingresos petroleros con el fin de reconstituir sus fuerzas armadas y capacidades militares”. Añadió en la red social X que “el Gobierno de Estados Unidos no tolerará ningún esfuerzo por imponer un sistema de peajes en el estrecho de Ormuz”.
Bessent advirtió además que Omán “debería saber” que Washington aplicará “medidas agresivas” contra cualquier actor que facilite esos cobros, “directa o indirectamente”, y advirtió que “cualquier socio dispuesto a ello será sancionado”.
En la misma jornada, el secretario del Tesoro dijo haber conversado telefónicamente con el embajador omaní, quien le aseguró que “no hay planes para imponer un peaje en el estrecho”. Según Bessent, ambos coincidieron en la importancia de preservar las relaciones bilaterales entre Estados Unidos y Omán, vigentes desde hace dos siglos.
En las últimas semanas, Washington y Teherán han mantenido negociaciones, con mediación de Pakistán, para intentar lograr un acuerdo de paz en Medio Oriente.
Un funcionario de la Casa Blanca citado por CNN y AFP afirmó tras una reunión del presidente Donald Trump con sus asesores que el mandatario solo rubricará un acuerdo de paz con Irán si ese país cumple todas las condiciones exigidas por Estados Unidos. La reunión en la Sala de Crisis duró alrededor de dos horas, según la fuente.
“El presidente Trump solo firmará un acuerdo que beneficie a Estados Unidos y satisfaga sus líneas rojas”, declaró el funcionario, que pidió anonimato. El presidente también subrayó: “Irán jamás podrá poseer un arma nuclear”.
(Con información de AFP)

