Un equipo de arqueólogos de la empresa Guard Archaeology halló un enterramiento masivo en el sur de Escocia cuyos restos datan de hace unos 3.000 años. El descubrimiento —considerado de gran importancia regional en las últimas décadas— se produjo durante las obras de acceso al parque eólico Twentyshilling, cerca de Sanquhar, en Dumfries y Galloway.
Las excavaciones realizadas por Guard Archaeology entre 2020 y 2021 sacaron a la luz un túmulo de la Edad de Bronce con urnas que contenían los restos cremados de, al menos, ocho individuos. Según los especialistas, todos los cuerpos parecen haber sido depositados en una única ceremonia, un hecho que ha despertado interés científico y público.
El enterramiento se localiza en un terreno elevado y agreste, a unos cuatro kilómetros al sur de Sanquhar, dentro del trazado del parque eólico que ya está en funcionamiento. El hallazgo fue posible porque se exigieron trabajos arqueológicos previos a la construcción del acceso al parque.
Detalles del túmulo funerario: urnas, rituales y un posible desastre
En la excavación se recuperaron cinco urnas funerarias colocadas de forma compacta dentro de un único pozo, lo que apunta a una deposición simultánea. Las dataciones sitúan los restos entre 1439 y 1287 a. C. y muestran que las personas fueron incineradas y enterradas con rapidez, lo que contrasta con prácticas funerarias locales más habituales en la época.
El arqueólogo Thomas Muir, que dirigió la investigación, explicó a la BBC que “las cinco urnas en el túmulo de Twentyshilling contenían al menos ocho individuos. Fueron depositadas a la vez, pues estaban alineadas de forma estrecha en el pozo y comparten el mismo marco cronológico, del siglo XV al XIII a. C.”
Estos datos indican un entierro colectivo que podría corresponder a miembros de una misma familia o grupo social. Muir subrayó que lo llamativo es la forma del tratamiento funerario, dado que en la Edad de Bronce era habitual dejar los cuerpos expuestos durante algún tiempo antes del enterramiento final.
Según el investigador, en excavaciones previas como la de Broughton se observó que algunos túmulos fueron reabiertos y reutilizados, evidenciando un uso continuado por parte de la comunidad. En Twentyshilling, en cambio, todo sugiere que pudo ocurrir un suceso grave que provocó muchas muertes en un corto periodo, como una hambruna.
En la zona existen otros yacimientos que muestran señales similares: indicios de abandono repentino y signos compatibles con falta de alimento apuntan a la posibilidad de episodios de crisis durante la Edad de Bronce. “La época parece haber sido especialmente estresante para las comunidades de la zona”, añadió Muir.
Una nueva pieza en el rompecabezas de la Edad de Bronce
Además del túmulo de la Edad de Bronce, la investigación identificó al norte un pequeño conjunto de fosas del Neolítico tardío, fechadas entre 2867 y 2504 a. C. Estos hallazgos subrayan la antigüedad y la complejidad de la ocupación humana en la región y aportan nuevos datos para entender la evolución social y las dificultades que enfrentaron estas comunidades.
El trabajo de Guard Archaeology formó parte de las medidas de planificación destinadas a preservar el patrimonio arqueológico antes de poner en marcha el parque eólico, que hoy está operativo. Según la BBC, la ubicación exacta del túmulo y las condiciones del terreno han limitado el acceso a especialistas, que continúan analizando las urnas y los restos para esclarecer el contexto y las causas de esta sepultura colectiva.
La comunidad científica internacional ha mostrado interés por el hallazgo, que puede abrir nuevas líneas de investigación sobre rituales funerarios, redes de parentesco y las circunstancias de la vida y la muerte en la Edad de Bronce de Escocia. “Lo significativo de Twentyshilling es la combinación de cremación y sepultura inmediata, un procedimiento poco común que probablemente está relacionado con un acontecimiento traumático para la comunidad”, concluyó Muir.


