La empresa SCC Power rescindió el 20 de mayo de 2026 el contrato de abastecimiento eléctrico de la central térmica Matheu III, ubicada en Villa Rosa, en el límite entre los partidos de Pilar y Escobar, y comunicó el inicio del proceso de desmantelamiento de la planta.
El cierre pone fin a casi una década de conflictos ambientales impulsados por vecinos y organizaciones de la zona.
La decisión fue informada a la Bolsa de Comercio. Según la compañía, un análisis técnico, operativo, regulatorio y económico determinó que la continuidad de la central resultaba estructural y económicamente inviable en su ubicación actual.
Entre los factores decisivos se citan las restricciones impuestas por el Juzgado Federal de Campana, que durante años sólo autorizó el funcionamiento de forma excepcional y con condiciones estrictas. La última habilitación judicial venció el 5 de mayo de 2026.
Antecedentes y controversia
La termoeléctrica, anteriormente llamada Araucaria, se instaló en Villa Rosa en 2017 durante la gestión del entonces intendente de Pilar, Nicolás Ducoté. Su radicación fue posible tras un cambio de zonificación aprobado por el Concejo Deliberante que modificó áreas residenciales a uso industrial; entre los votantes en contra estuvo el entonces concejal y actual intendente Federico Achával.
Desde su instalación, vecinos y organizaciones ambientales se opusieron a la planta y a otra termoeléctrica que operó en la zona, APR Energy, que dejó de funcionar años atrás.
Los reclamos principales señalaban el elevado consumo de agua de las napas, la presunta contaminación de efluentes, el riesgo por emisiones de gases derivados del funcionamiento de las turbinas, el almacenamiento inseguro de gasoil y las molestias por ruidos en un área cercana a viviendas.
A raíz de una denuncia judicial, la Justicia Federal de Zárate-Campana intervino y suspendió las operaciones. No obstante, la planta funcionó de manera intermitente durante años amparada en sucesivos recursos administrativos y judiciales.
En diciembre de 2020, la Corte Suprema de Justicia de la Nación dejó sin efecto un fallo que habilitaba la operación de las centrales en la zona, al considerar que no se evaluaron adecuadamente los posibles daños ambientales ni el efecto acumulativo de las distintas plantas instaladas.
Plan de desmantelamiento en tres fases
En marzo de 2025, SCC Power presentó al Municipio de Pilar un plan de desmantelamiento dividido en tres etapas que demandará al menos dos años. La primera etapa contempla el retiro del sistema de combustibles líquidos —incluyendo cuatro tanques—, la demolición de las estructuras civiles y la remoción de escombros, con un plazo estimado de seis meses.
Posteriormente se procederá al desarme de las turbinas y sistemas asociados durante aproximadamente 24 meses. La fase final incluye un plan de reforestación y parquizado del predio.
Entre las alternativas consideradas para los equipos están la relocalización de las turbinas en nuevos proyectos energéticos, la participación en futuras licitaciones o la venta de componentes en mercados internacionales donde existe demanda por este tipo de equipamiento.
Efectos sobre el suministro eléctrico
La salida de servicio de Matheu III genera interrogantes sobre el abastecimiento en la zona norte del Área Metropolitana de Buenos Aires. La planta inyectaba energía directamente en el nodo de 220 kV de Matheu, un punto clave para el consumo residencial e industrial, y funcionaba como respaldo ante eventuales fallas en otras instalaciones.

