Los espejos pueden transformar la sensación de un hogar: amplían visualmente los espacios, reflejan la luz y aportan profundidad. En el Feng Shui, además de su función decorativa, se considera que los espejos influyen en la energía del hogar porque activan y multiplican lo que reflejan. Por eso su ubicación no es indiferente: la intención es que acompañen el flujo de energía en lugar de cortarlo o devolverlo hacia el exterior.
Recomendaciones principales de colocación
– Entrada: evitar poner un espejo justo frente a la puerta principal, ya que podría hacer que la energía que entra rebote hacia afuera. Es preferible ubicarlo en una pared lateral o perpendicular a la entrada.
– Dormitorio: no conviene que el espejo refleje directamente la cama, porque se asocia con una energía demasiado activa para un espacio de descanso. Si no hay alternativa, se puede incorporar dentro del placard, colocarlo en una pared lateral o cubrirlo por la noche.
– Comedor: es adecuado si refleja una mesa ordenada y bien iluminada.
– Pasillos angostos: colocarlo para dar sensación de amplitud, evitando que enfrente una puerta.
– Ambientes oscuros: usar espejos para multiplicar la luz natural.
– Frente a elementos agradables: colocar espejos frente a plantas, cuadros o rincones cuidados para potenciar su presencia.
– Evitar reflejar desorden, basura o espacios cargados.
Consejo general
Fíjate en qué está duplicando el espejo: si refleja luz, orden y elementos agradables, puede ayudar a que el ambiente sea más armonioso y espacioso. Si refleja una puerta, la cama o desorden, basta a menudo con moverlo unos centímetros o cambiar su ángulo para mejorar el equilibrio energético del hogar.

