El presidente chino, Xi Jinping, realizará una visita de Estado a Corea del Norte los días 8 y 9 de junio, donde mantendrá encuentros con el líder norcoreano Kim Jong Un. Será su primer viaje a Pyongyang desde 2019 y su primera salida al extranjero en lo que va del año.
El anuncio lo hizo la cadena estatal china CCTV, que indicó que la visita se realiza “por invitación de Kim Jong Un” y que Xi, en su calidad de secretario general del Partido Comunista y presidente de la República Popular China, acudirá a la República Popular Democrática de Corea del 8 al 9 de junio.
La agencia estatal norcoreana KCNA también confirmó el viaje, aunque no proporcionó detalles sobre la agenda o las reuniones previstas durante la visita.
La visita llega en un momento de mayor actividad diplomática de Pekín y marca un nuevo acercamiento entre dos socios con una larga alianza política y estratégica, pese a periodos de distanciamiento en años recientes.
China es el principal respaldo diplomático y económico de Corea del Norte: es su mayor socio comercial y, según datos citados por medios internacionales, representó alrededor del 20% del comercio exterior norcoreano el año pasado.
Las visitas de líderes chinos a Pyongyang son poco habituales. La anterior visita de Xi a Corea del Norte tuvo lugar en 2019; antes de esa fecha, el último líder chino en viajar al país había sido Hu Jintao en 2005.
El último encuentro entre Xi y Kim se celebró en septiembre pasado, cuando Kim asistió como invitado de honor a un desfile militar en Beijing para conmemorar el 80° aniversario de la victoria sobre Japón en la Segunda Guerra Mundial, acto en el que también participó el presidente ruso Vladimir Putin.
La visita se produce semanas después de que Xi recibiera en Beijing al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y tras una serie de encuentros con otros mandatarios. Según un recuento de CNN, Xi recibió a 17 jefes de Estado y de Gobierno en la capital china durante 2026.
El viaje coincide además con especulaciones sobre el posible papel de China como interlocutor entre Washington y Pyongyang. Durante su primer mandato, Trump se reunió en tres ocasiones con Kim Jong Un en intentos de negociar sobre el programa nuclear norcoreano.
Trump ha manifestado en varias oportunidades su interés en retomar el diálogo con Corea del Norte. El tema de la península coreana formó parte de las conversaciones entre Xi y Trump durante la visita del mandatario estadounidense a Beijing en mayo.
Tras ese encuentro, un comunicado de la Casa Blanca señaló que ambos líderes comparten el objetivo de la desnuclearización de Corea del Norte. No obstante, Pyongyang continuó desarrollando su programa nuclear después del estancamiento de las negociaciones con la administración estadounidense anterior.
Esta semana, según la prensa estatal norcoreana, Kim inspeccionó una nueva planta dedicada a la producción de material nuclear con aplicaciones militares y afirmó que el país planea “fortalecer las fuerzas nucleares de nuestro Estado a un ritmo exponencial”.
El líder norcoreano expresó el año pasado su disposición a reunirse nuevamente con Trump, pero condicionó cualquier diálogo a que Estados Unidos renuncie a sus objetivos de desnuclearización.
Más allá de la relación con Washington, la visita permitirá a Pekín revisar y calibrar su propia relación con Pyongyang. China sigue siendo el principal sostén económico de Corea del Norte, pero observa con cautela el avance del programa nuclear norcoreano y las pruebas que generan tensiones regionales.
En los últimos años, las relaciones entre ambos países mostraron señales de enfriamiento: Corea del Norte cerró sus fronteras durante la pandemia de Covid-19 y, posteriormente, profundizó su acercamiento a Rusia. Diversos gobiernos occidentales sostienen que Pyongyang desplegó miles de soldados para apoyar la ofensiva rusa en Ucrania.
La visita de Xi también coincidirá con el 65° aniversario del Tratado de Amistad, Cooperación y Asistencia Mutua firmado entre China y Corea del Norte en 1961, el único tratado de defensa mutua que mantiene vigente Pekín y que simboliza una alianza consolidada tras la participación de tropas chinas en la guerra de Corea.
(Con información de AFP)


