El partido inaugural del Mundial dejó una anomalía poco habitual: tres jugadores expulsados con tarjetas rojas directas.
No se registraba un número tan alto de expulsiones desde el partido de octavos de final de 2006 entre Portugal y Holanda, cuando se mostraron cuatro rojas, el récord en la historia de los mundiales.
Para comparar, la edición anterior, en Qatar 2022, apenas contabilizó cuatro tarjetas rojas a lo largo de todo el torneo.
Sudáfrica terminó con nueve jugadores el jueves en el Estadio Azteca: Sphephelo (Yaya) Sithole y Themba Zwane fueron expulsados, y el defensa César Montes recibió la roja defendiendo al equipo anfitrión.
Es la primera vez que en el partido inaugural de un Mundial se expulsan tres jugadores y las tres sanciones fueron rojas directas.
Con goles de Julián Quiñones y Raúl Jiménez, México se impuso por 2-0.
Sithole fue expulsado tras derribar al mediocampista Brian Gutiérrez en el borde del área al inicio de la segunda parte.
La situación de Sudáfrica se complicó más cuando, tras una revisión por video, Zwane fue expulsado por golpear a Roberto Alvarado a los 84 minutos. En el tiempo de descuento, Montes vio la roja por derribar a Khuliso Mudau.
“La segunda ronda es discutible”, dijo Hugo Broos, técnico belga de Sudáfrica. “El jugador mexicano fue quien obstaculizó a mi jugador. Es la decisión del árbitro y hay que aceptarla, pero no creo que fuera para roja. Fue una acción demasiado leve”.
Sobre la primera expulsión, Broos señaló que sí fue correcta: “Su jugador se quedaba solo frente al arco y Yaya le cometió falta”.
Las tarjetas rojas conllevan al menos una suspensión de partido para cada jugador. El siguiente compromiso de Sudáfrica será ante la República Checa, mientras que México jugará luego frente a Corea del Sur en Guadalajara.
El Portugal–Holanda de Alemania 2006, con victoria lusa por 1-0, quedó marcado por sus cuatro expulsiones —dos por equipo—. Ese encuentro, conocido como la “Batalla de Núremberg”, también sumó 16 tarjetas amarillas.


