El Reino Unido interceptó el domingo un petrolero sancionado que presuntamente forma parte de la denominada “flota fantasma” rusa en el Canal de la Mancha, informó el Ministerio de Defensa. En la operación, el buque SMYRTOS fue abordado por comandos de los Royal Marines y agentes especializados de la Agencia Nacional contra el Crimen, a pesar de los supuestos intentos de Rusia por eludir las sanciones impuestas tras la invasión de Ucrania en 2022.
El Ministerio indicó que el barco será llevado frente a la costa sur de Inglaterra y permanecerá bajo vigilancia. El primer ministro Keir Starmer calificó la operación de “exitosa” y la describió como “un nuevo golpe a Rusia”, advirtiendo a quienes colaboran con la guerra impulsada por Vladimir Putin que “no tienen sitio donde esconderse”. Starmer agradeció a los participantes y difundió un vídeo de la incursión con un mensaje dirigido al presidente ruso: “A pesar de sus esfuerzos para evadir las sanciones, no dejaremos que se salga con la suya”.
Si bien la captura de este tipo de embarcaciones se ha producido con frecuencia en áreas como el mar Báltico, esta es la primera vez que el Reino Unido encabeza una operación similar en el Canal de la Mancha. Según Defensa, la llamada “flota fantasma” está formada sobre todo por petroleros antiguos que Moscú utilizaría para evadir sanciones occidentales. Londres ha impuesto sanciones a centenares de embarcaciones sospechosas de pertenecer a esa red.
Francia, Bélgica y Finlandia son algunos de los países europeos que también han detenido recientemente navíos sospechosos de integrar la misma red y de violar las restricciones sobre combustibles fósiles rusos.
En esta ocasión, el Gobierno británico informó que el interceptado SMYRTOS fue abordado por fuerzas especiales y agentes de la Agencia Nacional contra el Crimen. Hasta ahora el Ejecutivo ruso no ha emitido declaraciones públicas sobre el incidente.
Reacciones de Ucrania y contexto de las sanciones
El ministro de Relaciones Exteriores de Ucrania, Andrii Sybiga, valoró la operación como un golpe directo a la “máquina de guerra” del Kremlin, señalando que la “flota fantasma” es una herramienta para financiar el esfuerzo bélico y que la detención de estos barcos reduce los ingresos destinados a armamento y ataques con misiles y drones.
El presidente ucraniano, Volodimir Zelensky, agradeció al Reino Unido por “este importante paso contra la flota petrolera de Rusia” y subrayó que los elevados ingresos por petróleo y gas facilitaron el inicio de la guerra. Zelensky instó a Europa a adoptar medidas legales que permitan no solo detener petroleros y restringir envíos, sino también confiscar el crudo transportado.
La intercepción del petrolero sancionado en el Canal de la Mancha se interpreta como un refuerzo de las acciones europeas destinadas a dificultar la financiación de la guerra en Ucrania mediante el comercio ilegal de combustibles fósiles por parte de Rusia.


