Irán lanzó el sábado misiles balísticos y drones contra Bahréin y Kuwait; ambos fueron interceptados, informó Manama, que instó a Teherán a cesar los ataques contra sus vecinos del Golfo Pérsico, los cuales ponen a prueba un frágil alto el fuego en la guerra que enfrenta a Estados Unidos e Israel con Irán.
La república islámica afirmó haber atacado objetivos militares estadounidenses en esos países, en represalia por bombardeos estadounidenses sobre instalaciones iraníes en la isla de Qeshm y cerca de Sirik, que según Teherán servían para proteger fronteras y “garantizar la seguridad de la navegación en aguas internacionales”. Irán calificó los ataques estadounidenses como una violación del alto el fuego.
Más tarde, el Comando Central de Estados Unidos informó que las fuerzas estadounidenses derribaron dos drones de ataque iraníes sobre el estrecho de Ormuz.
El intercambio se produjo en un momento en que la administración del presidente Donald Trump intensifica la presión sobre Irán para que acepte un acuerdo que ponga fin a la guerra, conflicto que ha tensado la economía global y amenaza con causar hambruna en los países más vulnerables.
El ministro del Interior de Pakistán, Mohsin Naqvi, viajó el sábado a Irán como parte de los esfuerzos de mediación.
Paralelamente, Estados Unidos busca aumentar la presión económica sobre Irán: el Departamento del Tesoro considera permitir que aliados del Golfo accedan a activos iraníes congelados para cubrir daños sufridos por la guerra, según una fuente familiarizada con la postura del secretario del Tesoro, Scott Bessent, que habló bajo condición de anonimato.
Irán dice que atacó base aérea y a la Marina de EEUU
El ejército de Estados Unidos indicó que derribó varios misiles y drones iraníes lanzados hacia el estrecho de Ormuz y hacia países árabes aliados, y que respondió con bombardeos contra algunos sitios costeros de radar iraníes.
“Los drones de ataque representaban una amenaza inmediata para el tráfico marítimo regional”, señaló el Comando Central de Estados Unidos.
La Guardia Revolucionaria iraní declaró haber atacado la base aérea Ali Al Salem, en Kuwait, que aloja fuerzas estadounidenses, y la 5a Flota de la Marina de Estados Unidos en Bahréin, según la agencia estatal IRNA.
El ejército estadounidense señaló que no había reportes de heridos entre su personal.
A principios de esta semana, drones iraníes causaron graves daños en una terminal de pasajeros del principal aeropuerto de Kuwait, provocando una muerte y decenas de heridos.
Estados Unidos mantiene un bloqueo a puertos iraníes en respuesta al control de Teherán sobre el estrecho de Ormuz, corredor clave para el transporte mundial de petróleo y gas. El encarecimiento de la energía ha generado tensiones políticas internas para los republicanos de cara a las elecciones legislativas de medio mandato.
Los acuerdos siguen siendo esquivos
Hace una semana, negociadores de Estados Unidos e Irán alcanzaron un acuerdo tentativo para prorrogar el alto el fuego por 60 días e iniciar nuevas conversaciones sobre el programa nuclear iraní. Sin embargo, el presidente Trump pidió cambios no especificados y las autoridades iraníes no han dado aprobación pública al pacto.
Los combates en Líbano, donde las fuerzas israelíes avanzaron en el sur en operaciones contra la milicia de Hezbolá, también complican los esfuerzos por poner fin al conflicto con Irán y por reabrir el estrecho de Ormuz. Irán exige que cualquier tregua duradera incluya a Líbano.
La administración Trump promovió el alto el fuego alcanzado esta semana entre el gobierno libanés e Israel tras conversaciones mediadas en Washington, pero Hezbolá rechazó ese acuerdo.
Mayor presión financiera
Miad Maleki, investigador de la Fundación para la Defensa de las Democracias y exespecialista en sanciones contra Irán en el Departamento del Tesoro, subrayó la relevancia de que Estados Unidos baraje la posibilidad de permitir a países del Golfo acceso a parte de los 24.000 millones de dólares en activos iraníes congelados en el extranjero.
Teherán había solicitado acceder a una porción de esos fondos como parte de un acuerdo, pero Estados Unidos, en lugar de concederlo, presiona para que Irán actúe con celeridad.
“El gobierno de Estados Unidos está diciendo: ‘No sólo no les vamos a dar estos fondos. De hecho, vamos a quitarles estos fondos, y vamos a ayudar a que los Estados del golfo tengan acceso a ellos’”, explicó Maleki.
Permitir que los estados del Golfo utilicen activos congelados reforzaría además los lazos con Washington y enviaría una señal de apoyo a los socios que sufrieron ataques y las consecuencias de la guerra. No obstante, Maleki advirtió que algunos países podrían mostrarse reticentes por temor a represalias iraníes.
(Associated Press)


