El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció que el estrecho de Ormuz quedará completamente abierto el viernes, tras un acuerdo alcanzado con Irán para poner fin a la guerra en Oriente Medio. El mandatario formuló la declaración en una reunión bilateral con el presidente francés, Emmanuel Macron, previa a la cumbre del G7 en Evian, Francia.
Trump agregó que Estados Unidos no necesita “mucha ayuda” para reabrir el estrecho, en respuesta a la propuesta de Francia y el Reino Unido de crear una coalición internacional que garantice la seguridad de este corredor estratégico para el comercio de hidrocarburos.
Más temprano, el presidente confirmó que el tránsito de petroleros por el estrecho se reanudaría ese mismo lunes, tras el acuerdo con Irán. En un mensaje publicado en Truth Social, dijo que los barcos “están comenzando a moverse, muchos cargados de petróleo, saliendo del estrecho de Ormuz”, y señaló que están usando la “autopista sur”, que calificó de totalmente segura; añadió que existen también otras rutas de navegación.
La confirmación se produjo después de que, el domingo, se pactara la firma de un acuerdo entre Washington y Teherán para esta semana, que contempla la reapertura del corredor naval, responsable de cerca del 20% del suministro mundial de crudo. El anuncio coincidió con el 80.o cumpleaños del presidente y, según la comunicació n, autorizó la apertura “sin restricciones” del paso marítimo y el levantamiento inmediato del bloqueo naval estadounidense.
Condiciones y perspectivas del acuerdo entre Estados Unidos e Irán
El vicepresidente estadounidense JD Vance afirmó que Estados Unidos espera que el estrecho de Ormuz vuelva a operar sin que Irán imponga “peajes”. Vance indicó que las negociaciones técnicas para definir los detalles del pacto se desarrollarán durante un plazo de dos meses a partir del viernes, fecha prevista para la firma formal en Ginebra, Suiza.
La cancillería iraní anunció su intención de cobrar “tasas” por servicios marítimos, sin especificar montos ni condiciones. Vance explicó que el acuerdo contempla un proceso de verificación en dos etapas y subrayó que Irán solo podrá acceder a una economía libre de sanciones si cumple los compromisos asumidos, especialmente los vinculados al ámbito nuclear. Según Vance, Irán no tendrá acceso a fondos para reconstruir un programa nuclear, pero sí podrá integrarse a la economía global si acepta el régimen de inspecciones y abandona ese programa a largo plazo.
La delegación iraní que participará en la firma estará encabezada por el presidente del Parlamento, Mohamad Baqer Qalibaf, y por el ministro de Exteriores, Abás Araqchi, e incluirá a responsables de seguridad y representantes de distintos sectores.
Impacto en los mercados
Tras el anuncio del acuerdo provisional, los mercados internacionales registraron fuertes subidas y el precio del petróleo cayó más del 5%. El crudo Brent bajó 4,37 dólares hasta 82,96 dólares por barril, mientras que el West Texas Intermediate (WTI) perdió 4,53 dólares y cotizó en torno a 80,35 dólares. Ambos se han alejado de los niveles superiores a 110 dólares observados al inicio del conflicto en febrero.
La reapertura del estrecho de Ormuz fue percibida como un alivio para el mercado energético, aunque analistas, entre ellos Stephen Innes de SPI Asset Management, advirtieron que la normalización completa podría tardar meses. Innes señaló que la reapertura es una válvula de alivio, pero que el mercado debe evaluar la diferencia entre el anuncio, la firma y el cumplimiento efectivo del acuerdo.
En Asia, el Nikkei 225 de Tokio subió un 5% hasta 69.317,50 puntos, marcando un nuevo récord, mientras que el Kospi de Seúl avanzó un 5,2% hasta 8.545,98 puntos. El Shanghai Composite y el Taiex de Taiwán también registraron incrementos, del 1,6% y del 2,8%, respectivamente.
En Europa, a media jornada, el DAX alemán crecía un 1,3% hasta 24.942 puntos, el CAC 40 francés subía un 1,1% y el FTSE 100 británico avanzaba un 0,2%. En Wall Street, el Dow Jones se elevó un 1% hasta 51.703,60 puntos, el S&P 500 ganó un 1,5% hasta 7.544,90 puntos y el Nasdaq Composite subió un 2,4% hasta 26.518,12 puntos.
El pacto entre Estados Unidos e Irán para reabrir el estrecho de Ormuz puso fin a tres meses de tensiones que restringieron el tránsito de hidrocarburos, generando incertidumbre y volatilidad en los mercados internacionales. Con la confirmación del acuerdo, los mercados reaccionaron de inmediato, pero persisten dudas sobre su implementación plena y los plazos necesarios para una normalización definitiva del comercio marítimo y energético en la región.



