Un video del periodista colombiano Esteban Jaramillo se viralizó antes del debut de la selección argentina en el Mundial 2026. La pieza, de casi dos minutos y publicada en su canal de YouTube días antes del partido en el que Argentina venció 3-0 a Argelia en Kansas City con tres goles de Lionel Messi, ofrecía una reflexión sobre las cualidades que, según Jaramillo, explican el éxito futbolístico argentino.
El material, titulado “¿Qué tienen los argentinos que los hace campeones?”, se difundió ampliamente en redes y acumuló miles de reproducciones y comentarios. En él, Jaramillo intenta identificar rasgos de la idiosincrasia argentina vinculados al fútbol y a otros ámbitos de la vida social y cultural.
Desde el inicio plantea su pregunta central: que los argentinos son ganadores, retadores y desafiantes, y que al fútbol le imprimen una pasión y musicalidad propias. Para el comunicador, esa mezcla de ambición, talento y actitud desafiante define buena parte del carácter futbolístico argentino.
Al describir el ambiente en Buenos Aires, subraya la intensidad del debate futbolero: en cualquier rincón de la ciudad se generan discusiones acaloradas sobre el deporte.
El video destaca también la capacidad de los jugadores argentinos para resolver situaciones inesperadas en la cancha, encontrar goles en ocasiones insospechadas y mostrar figuras que emergen de forma espontánea. Jaramillo reconoce tanto la creatividad como la picardía presente en la tradición local.
Se menciona el placer de ver a la selección jugar y, a la vez, el morbo que despierta su derrota. Jaramillo alude al impacto global de sus ídolos y a la polarización que generan, mientras en pantalla aparecen figuras como Lionel Messi, Diego Maradona, Mario Kempes, Javier Mascherano, Gabriel Batistuta, Daniel Passarella, Claudio Caniggia y Ángel Di María.
En su análisis introduce conceptos como vanidad, dominio y ambición sin concesiones. Los describe como emocionales y, a veces, irracionales, pero destaca que esa voracidad competitiva contribuye a su grandeza en diversas áreas.
También pone atención en la influencia de los entrenadores argentinos en el fútbol mundial, entendida como parte de su folclore y presencia global.
Como ejemplo, señala que la selección colombiana en este Mundial está dirigida por el argentino Néstor Lorenzo, exayudante de Néstor Pékerman, y recuerda a otros técnicos argentinos presentes en el torneo, entre ellos Marcelo Bielsa (Uruguay), Mauricio Pochettino (Estados Unidos), Gustavo Alfaro (Paraguay) y Sebastián Beccacece (Ecuador).
Jaramillo sostiene que para los argentinos la resignación no es una opción y subraya la habilidad técnica como rasgo distintivo: exhibicionismo con el balón, habilidad en espacios reducidos y una capacidad para formar equipos campeones, siempre abiertos a la polémica.
El video recorre además íconos y símbolos asociados al “ser argentino”, mencionando al Papa Francisco, a Diego Maradona —a quien califica como “un Dios plebeyo”—, a Lionel Messi y a Carlos Monzón, junto con expresiones culturales como el tango y el asado.
En su cierre, Jaramillo sintetiza: los argentinos han dado figuras como un papa o jugadores que se ven casi como dioses; poseen tradiciones deportivas y culturales y, en su opinión, son siempre ganadores.
La pieza se divulgó justo antes del debut albiceleste en el Mundial, ofreciendo desde Colombia una mirada sobre los atributos atribuidos al fútbol argentino y su proyección internacional, mezclando admiración con elementos polémicos y referencias a la rivalidad regional.
Esteban Jaramillo es un periodista deportivo nacido en Manizales, conocido por su trayectoria en radio, prensa y televisión. Comenzó en el diario La Patria, fue el primer presentador de deportes en Canal RCN y participó en la cobertura del Mundial de 1998. Ha trabajado en medios nacionales y recibió el Premio Nacional de Periodismo Simón Bolívar.
En la misma línea de reconocimiento, el exfutbolista colombiano Fabián Vargas elogió la mentalidad competitiva argentina tras la final de la Copa América 2024. Vargas comentó que en Argentina el espíritu ganador se cultiva desde la infancia, que la exigencia y el rechazo al conformismo forman parte del ADN futbolístico y que esa mentalidad influye en la formación de jugadores.


