El Servicio Nacional de Guardacostas de Costa Rica incautó un cargamento de marihuana y detuvo a dos personas de nacionalidad nicaragüense en una operación que contó con la colaboración de agencias de Estados Unidos, Colombia y Panamá. La embarcación interceptada transportaba 70 bultos y fue localizada a 120 millas mar adentro frente a playa Matapalo, en el cantón de Quepos, Puntarenas, en el Pacífico sur del país.
La acción se inició cuando una aeronave de la Fuerza de Tarea Conjunta Interagencial Sur de Estados Unidos detectó una lancha sospechosa a 92 millas de la costa costarricense. Tras esa alerta, el Servicio Nacional de Guardacostas activó su protocolo de búsqueda, desplegó recursos marítimos y coordinó con las agencias aliadas. La persecución y el rastreo se prolongaron por más de ocho horas, durante las cuales se consideraron variables como la velocidad, la distancia y las trayectorias probables de la embarcación.
El director del Servicio Nacional de Guardacostas, Juan Carlos Alvarado, señaló que la información provista por la Armada de Colombia y el Servicio Aeronaval de Panamá, junto con el apoyo aéreo estadounidense, fue determinante para ubicar con precisión la lancha rápida, la cual contaba con dos motores fuera de borda. “Gracias a esa cooperación internacional y al apoyo aéreo logramos interceptar la embarcación a ciento veinte millas de Matapalo”, explicó Alvarado.
En el abordaje los oficiales constataron la presencia de dos ciudadanos nicaragüenses y los 70 bultos de marihuana. Según estimaciones iniciales, cada bulto contendría cerca de veinte paquetes individuales, aunque las autoridades realizan un conteo exhaustivo para determinar la cantidad exacta decomisada. La embarcación, los detenidos y la carga fueron trasladados al puerto más cercano en Puntarenas y quedaron bajo custodia judicial y policial.
El Servicio Nacional de Guardacostas destacó el valor de la cooperación internacional y la eficacia de los sistemas de vigilancia aérea y marítima en la lucha contra el narcotráfico regional. Alvarado subrayó que estas acciones reflejan el compromiso y el trabajo conjunto con países aliados.
La operación pone de manifiesto la capacidad de respuesta de Costa Rica frente al crimen organizado transnacional y la efectividad de las alianzas estratégicas. En los últimos años el Pacífico sur costarricense ha sido identificado como una ruta frecuente para el tráfico marítimo de estupefacientes, lo que ha llevado a reforzar la vigilancia y aumentar los patrullajes en aguas jurisdiccionales.
El decomiso de los 70 bultos constituye un golpe económico para las estructuras criminales dedicadas al tráfico de drogas y refuerza el mensaje de tolerancia cero de las autoridades costarricenses. Las investigaciones continúan para determinar el destino final de la droga y posibles vínculos con otras organizaciones delictivas.
Paralelamente, se abrirá un proceso penal contra los dos detenidos por tráfico internacional de drogas. El Ministerio Público coordina con instancias internacionales para ampliar la investigación y rastrear el origen y las conexiones transnacionales del cargamento incautado.
Las autoridades de seguridad reiteraron que este tipo de operativos forman parte de una estrategia sostenida para desarticular redes de narcotráfico y proteger la soberanía nacional. El Gobierno de Costa Rica mantiene la lucha contra el crimen organizado como prioridad y continuará con los acuerdos de intercambio de información y patrullaje conjunto con países aliados.


