En su nuevo libro de memorias, The Make-Believe: A Memoir of Magic and Madness, Hannah Murray relata un episodio de 2016 que culminó con su ingreso en una unidad psiquiátrica.
Describe su participación en un curso de “sanación energética” y los hechos posteriores que llevaron a su hospitalización.
La actriz, de 36 años y retirada de la actuación, sitúa ese periodo en una etapa de transición profesional tras trabajos en televisión y cine, entre ellos su papel en Detroit, dirigida por Kathryn Bigelow.
Relata que fue introducida a un grupo centrado en la “sanación energética” y a su líder, identificado como Steve.
Cuenta que asistió a un curso celebrado en el sótano de un hotel en Londres y que fue trasladada al hospital cuando estaba en el último día de la actividad.
Según su relato, en el último día del curso, a pocas horas de una ceremonia de iniciación, la llevaron al hospital; aunque le dijeron que la internaban contra su voluntad, no recuerda haber sentido alarma en ese momento.
Afirma que el líder del grupo le dijo que, durante el rodaje de Detroit, había estado “poseída por un demonio” y que él le había practicado un exorcismo.
Explica que, en ese contexto, le preocupaban la sensación de energía que notaba recorrer su cuerpo en espiral y las voces que oía en su cabeza.
También cuenta que empezó a enviar numerosos mensajes a esa persona, con una frecuencia que describe como desmedida, manteniendo contacto constante durante ese periodo.
Posteriormente fue ingresada en una unidad psiquiátrica, donde permaneció tres semanas; durante la estancia, según su testimonio, llegó a cuestionar al líder y su papel en la dinámica del grupo.
Al salir del hospital, inició un seguimiento con un profesional de salud mental en el que abordaron episodios de depresión, consumo de sustancias y conductas de autolesión.
Relata que, tras el trabajo clínico, recibió un diagnóstico de trastorno bipolar, que le ayudó a contextualizar experiencias previas relacionadas con cambios intensos en su estado de ánimo y en sus niveles de energía y comportamiento.
Murray señala que el diagnóstico “tenía sentido”, recordando la llamada de una amiga en octubre en la que se mostraba preocupada por la creciente intensidad de sus altibajos emocionales.
El trastorno bipolar es una condición de salud mental caracterizada por variaciones significativas en el estado de ánimo, la actividad y la capacidad de concentración.
Puede incluir episodios de manía o hipomanía y periodos de depresión, con distinta intensidad.
Murray indica que el diagnóstico le permitió comprender mejor experiencias anteriores y reconsiderar explicaciones que recibió mientras estaba vinculada al grupo de “sanación energética”.
Añade que esa comprensión ofreció un marco diferente para interpretar los acontecimientos vividos en esos años.
La publicación de The Make-Believe: A Memoir of Magic and Madness se anunció en 2024; Murray describió entonces el libro como un relato personal que había guardado durante años y que consideró importante compartir.


