El líder norcoreano Kim Jong-un se reunió en Pyongyang con Wang Huning, presidente de la Conferencia Consultiva Política del Pueblo Chino, en un contexto de intensificación de los contactos bilaterales tras la reafirmación de una amistad que ambos regímenes describieron como “sellada con sangre”.
Según la agencia oficial norcoreana KCNA, Kim consideró la visita de Wang —quien ocupa el cuarto lugar en la jerarquía del Comité Permanente del Politburó del Partido Comunista de China (PCCh)— como una prueba de la “firme voluntad” de Pekín de reforzar las relaciones tradicionales de amistad y cooperación.
Wang Huning, reputado como uno de los principales ideólogos del presidente chino Xi Jinping, viajó a Pyongyang en el marco de los actos por la conmemoración del Tratado de Amistad, Cooperación y Asistencia Mutua suscrito en 1961, documento que constituye una base formal de los lazos entre China y Corea del Norte.
Ambos dirigentes expresaron su intención de aplicar lo acordado durante la reciente visita de Xi a Corea del Norte. El plan contempla ampliar la cooperación política, económica y cultural, y reforzar la comunicación estratégica mediante intercambios de alto nivel.
La delegación china encabezada por Wang incluyó visitas a un monumento en memoria de los soldados chinos caídos en la Guerra de Corea, a una escuela de formación de cuadros del Partido de los Trabajadores y al Palacio del Sol de Kumsusan, mausoleo donde reposan Kim Il-sung y Kim Jong-il.
La visita de Wang se produjo pocos días después del paso por Pekín del primer ministro norcoreano Pak Thae-song, lo que apuntala el impulso en la relación bilateral tras la visita de Estado de Xi en junio, la primera en siete años. En aquella ocasión, Pekín propuso intensificar los intercambios militares con Corea del Norte, iniciativa que Seúl describió como inédita en público; los comunicados oficiales no abordaron la desnuclearización norcoreana.
Este acercamiento coincide con el fortalecimiento de los lazos entre Pyongyang y Moscú, lo que ha llevado a China a redoblar esfuerzos para reafirmar su influencia en la región. China sigue siendo el principal socio político y económico de Corea del Norte, con más de 1.400 kilómetros de frontera y un papel central en su comercio, suministro de alimentos y energía.
En la conmemoración del 65o aniversario del tratado, Xi Jinping y Kim Jong-un reiteraron la solidez de su alianza estratégica. Pekín habló de cooperación “hombro con hombro” y Pyongyang calificó la relación de “irrompible”.
Xi destacó que el tratado de 1961 proporcionó “una importante base política y legal” para la relación bilateral y recordó que la amistad entre ambas naciones fue “sellada con sangre” durante la Guerra de Corea, cuando tropas chinas apoyaron a Corea del Norte frente a Corea del Sur y Estados Unidos.
El presidente chino afirmó que, a lo largo de 65 años, ambos países han mantenido el espíritu del acuerdo, priorizando la cooperación y el apoyo mutuo, y expresó su disposición a estrechar aún más la comunicación estratégica con Kim Jong-un, subrayando que la postura del Partido Comunista de China y del Gobierno sobre esa amistad tradicional no cambiará pese a la evolución del panorama internacional.
Kim Jong-un calificó el tratado como el fundamento legal de una “amistad de combate” y de la cooperación bilateral, producto de la lucha por la independencia antiimperialista, la paz y la causa socialista. Aseguró que la relación resistió cambios históricos, la definió como “irrompible” y dijo que los lazos se elevan ahora a una nueva altura estratégica ante un escenario internacional complejo.
(Con información de AFP)

