Dos días después de dar a luz a Isidro Fort Marengo, Rocío Marengo habló desde el hospital sobre su experiencia como madre primeriza a los 45 años. Emocionada y con ganas de recibir el alta para volver a casa con la familia ampliada, envió un audio en el que relató cómo vivió el parto y las horas previas.
Contó que ese día comenzó como cualquiera: desayunó y se sometió a estudios de rutina. De forma inesperada le comunicaron que debían sacar al bebé de inmediato. Llamaron a su pareja, Eduardo Fort, quien llegó apresurado, y mientras tanto ella pidió a su hermana que fuera al hospital. En un momento se asustó y pensó si no se podría esperar un poco más, pero la tensión fue breve: el bebé nació, lloró y se movió a los pocos segundos, y al colocárselo en el pecho se calmó enseguida.
Isidro fue trasladado a neonatología debido a que nació algunos días antes de la fecha prevista y necesitó apoyo respiratorio temporal; desde el hospital le informaron a Marengo que el bebé estaba bien y que en breve le retirarían el dispositivo que lo ayuda a respirar. La artista valoró que, aunque estos procedimientos son cotidianos para el personal médico, resultan muy impactantes para los padres al ver a su recién nacido en esa situación.
El audio también remueve el contexto público de su relación: Marengo había protagonizado una lucha por ser reconocida y acompañada por Eduardo, un episodio que cobró visibilidad mediática tiempo atrás. En su mensaje actual predominan la emoción y la felicidad por la llegada de su hijo.


