Honduras y Guatemala condenaron este domingo los ataques con misiles y drones atribuidos a Irán que afectaron territorios de Israel, Qatar, Baréin, Emiratos Árabes Unidos, Kuwait, Arabia Saudita y Jordania. La Secretaría de Relaciones Exteriores de Honduras advirtió que estas acciones aumentan el riesgo de una escalada regional, ponen en peligro a poblaciones civiles, afectan a comunidades extranjeras (incluidos ciudadanos hondureños) y amenazan infraestructura crítica y rutas esenciales para el comercio internacional.
El gobierno de Guatemala reiteró su adhesión a la Carta de las Naciones Unidas y enfatizó el respeto al derecho internacional, la soberanía estatal, la integridad territorial y la resolución pacífica de controversias.
Honduras expresó su apoyo a los países afectados y a los esfuerzos internacionales destinados a proteger a la población civil y restaurar la estabilidad. En su pronunciamiento invocó el Derecho Internacional Humanitario y pidió la solución pacífica de las diferencias, instando a un cese inmediato de las hostilidades y al uso de canales diplomáticos multilaterales en el marco de la ONU.
En el ámbito consular, el gobierno centroamericano indicó que mantiene comunicación con sus misiones en la región y activó protocolos de asistencia consular para proteger a sus nacionales, a quienes recomendó seguir indicaciones de seguridad y utilizar los canales oficiales para emergencias.
Honduras también recomendó a sus residentes en la zona resguardarse y mantenerse informados por vías oficiales, medida motivada por el temor a una mayor expansión del conflicto, según reportes de Infobae.
En su comunicado, la Secretaría de Relaciones Exteriores y Cooperación Internacional de Honduras reafirmó el compromiso del país con la paz y la solución pacífica de controversias, y urgió a todas las partes a ejercer máxima moderación, proteger a la población civil y privilegiar la diplomacia como única alternativa sostenible.
Honduras solicitó además el respaldo de la comunidad internacional a esfuerzos multilaterales dirigidos a evitar una mayor escalada en una región ya inestable.
La declaración pública se difundió tras una ofensiva conjunta de Estados Unidos e Israel contra infraestructuras y objetivos militares en Irán, acción confirmada por el presidente estadounidense, Donald Trump, y justificada por Washington como parte de una estrategia para neutralizar amenazas y limitar las capacidades iraníes.
Israel afirmó que sus ataques buscaron eliminar amenazas contra su seguridad, incluidos supuestos objetivos nucleares y de misiles iraníes, y a integrantes del llamado Eje de la Resistencia. Medios internacionales reportaron que las Fuerzas de Defensa de Israel realizaron ataques selectivos contra altos mandos iraníes, con intentos de alcanzar al líder supremo Ali Khamenei; al cierre del comunicado, su situación seguía sin confirmación debido a versiones contradictorias de fuentes israelíes y servicios de inteligencia.
Respuesta oficial de Irán y contexto regional
Ali Lariyaní, secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional de Irán, afirmó que su país no pretende agredir a estados vecinos y sostuvo que los ataques se dirigieron exclusivamente a bases utilizadas por Estados Unidos en la región. Lariyaní declaró que, cuando se emplean bases en terceros países contra Irán, Teherán responderá, y señaló que esas instalaciones son consideradas territorio estadounidense.
Teherán explicó que su acción fue una respuesta a un ataque coordinado previo de Estados Unidos e Israel contra posiciones iraníes ocurrido el sábado, y que las operaciones se extendieron a Israel y a naciones vecinas en Medio Oriente.

