15 de enero de 2026
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Cinco obras clave de Frank Gehry en Santa Mónica, Bilbao, Panamá, Praga y París

El arquitecto canadiense-estadounidense Frank Gehry, figura central del deconstructivismo que falleció este viernes, dejó un vasto legado de edificios en todo el mundo, entre ellos el museo Guggenheim de Bilbao y el Biomuseo de Panamá. A continuación, cinco de sus obras más destacadas.

Gehry House, Santa Mónica

En 1978 Gehry proyectó y modificó su propia vivienda en Santa Mónica, California, que marcó el inicio de su lenguaje arquitectónico. Partiendo de un bungalow neerlandés de los años veinte, diseñó una envoltura de volúmenes que combina cubos de vidrio inclinados y paneles de chapa ondulada.

Defendió el uso de materiales crudos y poco convencionales —mallas metálicas, madera contrachapada— en composiciones que parecen ensamblajes improvisados pero pensados. Gehry y su esposa Berta habitaron la casa durante casi cuarenta años; en 2019 construyeron una residencia distinta.

Museo Guggenheim, Bilbao

El Museo Guggenheim de Bilbao, en el País Vasco, destaca por sus curvas asimétricas y por una fachada de láminas de titanio cuyo tono varía con la luz y el clima. Su audacia formal se acompañó de soluciones tecnológicas inéditas en su momento.

El conjunto, levantado en piedra caliza, vidrio y titanio a orillas del río Nervión, requirió el uso de software de la industria aeroespacial y la intervención de especialistas para colocar cerca de 33.000 láminas de titanio ultraligero. Con más de un millón de visitantes al año, el museo impulsó la reconversión del antiguo puerto industrial de Bilbao.

Biomuseo, Panamá

Ubicado en la entrada del Canal de Panamá al océano Pacífico, el Biomuseo es la única obra de Gehry en América Latina. Su diseño busca relatar cómo el surgimiento del istmo de Panamá cambió la biodiversidad global al unir dos continentes y dividir un océano.

Gehry recurrió a colores vivos y formas irregulares para evocar la riqueza natural del país. El edificio incluye un atrio público al aire libre cubierto por toldos metálicos coloridos.

Casa Danzante, Praga

La Casa Danzante, fruto de la colaboración entre Gehry y el checo Vlado Milunić, consta de dos torres angulares —una de vidrio y otra de hormigón coronada por una cúpula— que parecen una pareja en movimiento. El proyecto surgió cuando el presidente Václav Havel encargó un centro cultural para un lugar afectado por una explosión; la entrada de un patrocinador permitió la participación de Gehry.

Con un presupuesto generoso para un terreno reducido (491 metros cuadrados), los arquitectos imaginaron la obra como la pareja de bailarines conocida como Ginger y Fred. Inaugurada en 1996, la Casa Danzante es hoy una atracción turística.

Fundación Louis Vuitton, París

La Fundación Louis Vuitton es un edificio de aspecto futurista en medio del Bois de Boulogne, al oeste de París. Doce “velas” de vidrio envuelven once volúmenes de hormigón blanco fibrado que alojan las salas de exposición de la fundación de Bernard Arnault.

Gehry puso énfasis en aspectos ambientales: diseñó un sistema de recuperación de aguas pluviales integrado en la cubierta acristalada, que ocupa unos 13.500 metros cuadrados y está formada por paneles singulares y moldeados a medida. La fachada remite al Palmarium que existió en el Jardín de Aclimatación entre 1893 y 1934.

Fuente: AFP

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