15 de enero de 2026
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Poni Pottoka en peligro de extinción

El Pottoka, según la revista especializada Ehorses, es un poni robusto originario del País Vasco que suele vivir en libertad parcial en zonas montañosas. Se caracteriza por su versatilidad: ha sido usado para montar, para tiro y en labores agrícolas. De pequeño tamaño, históricamente ha sido un compañero de trabajo del ser humano y, hoy en día, su temperamento dócil lo hace apreciado también en actividades y deportes ecuestres.

Su origen exacto es incierto, aunque se cree que pobló las laderas pirenaicas de Francia y España durante siglos. La existencia de representaciones de equinos parecidos al Pottoka en pinturas rupestres de ambos lados de los Pirineos sugiere una larga adaptación de esta raza a ambientes abruptos y exigentes.

En el siglo XIX se empleó en minas de la región y en otras zonas del norte y este de Francia; además, fue utilizado en tareas de contrabando entre España y Francia y, ocasionalmente, como fuente de carne. Según Ehorses, el libro genealógico de la raza no se creó hasta 1970, cuando Paul Dutournier, entonces alcalde de Sare, impulsó su establecimiento.

Clasificación de la raza

El Pottoka cuenta con registros genealógicos en Francia y España, cada uno con normas destinadas a preservar las características tradicionales de la raza.

En Francia existen dos registros principales: el Libro A (Livre A), que agrupa a ejemplares criados en pureza y fieles al tipo original, tanto de montaña como de llanura; y el Libro B (Livre B), destinado a animales de tipo deportivo que acrediten al menos un 50% de sangre Pottoka.

La inscripción en el Libro B autoriza cruces controlados entre yeguas del Libro A y sementales del Libro B, así como la incorporación de sementales de determinadas razas aceptadas (árabe, angloárabe, New Forest, Welsh, Connemara o Poney Français de Selle). Además, los sementales reproductores deben someterse a pruebas de ADN para asegurar la trazabilidad y la pureza genética.

En España las reglas son más restrictivas: el libro genealógico, creado en 1995, divide a la raza en tres tipos según talla y coloración:

Tipo A: del tipo original, altura máxima de 130 centímetros y pelaje negro o marrón.Tipo B: ponis de pura raza de cualquier color, altura máxima de 140 centímetros.Tipo C: ponis con al menos 50% de sangre Pottoka, altura hasta 147 centímetros.

La gestión y el mantenimiento de los estándares recaen en organizaciones específicas; en Francia la Asociación Nacional de Pottoka gestiona el libro desde 1970 y, desde 2000, existe además un libro reconocido internacionalmente fuera de Francia administrado por la Asociación Suiza de Ponis y Pequeños Caballos.

Además, la raza se divide en dos tipos morfológicos: la sección A agrupa a los Pottoka de montaña y de llanura, con perfil más largo y recto, cuello corto, lomo alargado y extremidades cortas y robustas; presentan crin y cola abundantes y un peso que oscila aproximadamente entre 200 y 350 kilogramos según su altura y constitución. La sección B corresponde a Pottoka de tipo deportivo, con un aspecto más refinado y una estructura corporal más proporcionada.

Los pelajes admitidos suelen ser castaño, negro, marrón y variedades con manchas, aunque no se consideran típicos los tordos. Según Ehorses, son animales fiables y seguros, aptos tanto para la monta como para el tiro.

Carácter y habilidades del Pottoka

La vida en ambientes montañosos ha moldeado un temperamento particular: según la Federación de Criadores de Poney Vasco de Raza Pottoka de Euskadi (E.PO.FE.), son animales tranquilos, equilibrados e inteligentes, de salud fuerte y longevidad destacada.

A lo largo de la historia han desempeñado múltiples funciones: monta, caza, participación en conflictos bélicos, trabajos agrícolas, transporte de cargas y material en minas, e incluso exportaciones para usos militares en otros países. En cruces con razas como el Burguete se han llegado a emplear también con fines alimentarios.

En la actualidad, además de su presencia en diversas disciplinas ecuestres por su resistencia y carácter, contribuyen al mantenimiento de pastizales y montes y participan en actividades de gestión del paisaje y de ocio.

La raza puede alcanzar edades avanzadas —con cuidados adecuados muchos ejemplares superan los 30 años—; pese a sus cualidades, el Pottoka está considerado en peligro y requiere esfuerzos de conservación.

Más allá de su utilidad práctica, el Pottoka posee un valor cultural y simbólico para el País Vasco: constituye un elemento vivo de su patrimonio, aparece representado en cuevas como Ekain y Santimamiñe y forma parte de relatos y tradiciones locales.

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