15 de enero de 2026
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Red de sensores biomimética para proteger la biodiversidad

La lucha contra la caza furtiva en las selvas de África central ha avanzado gracias a una red de micrófonos apoyada por inteligencia artificial. Este sistema de escucha permite monitorizar y localizar en tiempo real sonidos asociados a actividades ilegales, como disparos que ponen en riesgo a elefantes y otras especies terrestres.

Implementación de tecnología de escucha con inteligencia artificial

La tecnología responde a la necesidad de combatir la caza furtiva armada, que amenaza la biodiversidad. Investigadores han instalado sensores acústicos —micrófonos de bajo consumo— en zonas estratégicas de los bosques de Gabón, Congo y Camerún. La red busca captar señales sonoras de disparos en áreas remotas y de difícil acceso.

La integración de inteligencia artificial permite a los sensores distinguir entre los distintos ruidos de la selva y reconocer con alta precisión los sonidos característicos de armas de fuego. Esto mejora la capacidad de respuesta de guardabosques y autoridades ambientales al facilitar intervenciones más rápidas y dirigidas.

Funcionamiento de la red de sensores acústicos

El sistema se basa en unidades de grabación autónomas (ARU) distribuidas por la selva. Cada ARU funciona como un centinela acústico: registra y analiza de forma continua el paisaje sonoro local, generando un flujo constante de datos que se envía a centros de control para su evaluación y acción.

Naveen Dhar, líder del proyecto en el Centro de Bioacústica de Conservación de la Universidad de Cornell, describe que cada ARU realiza detección en tiempo real y que existe un centro que coordina un procesamiento más complejo desde la red.

Primero, el audio captado pasa por un escaneo inicial que busca patrones compatibles con un “probable disparo”. Esa señal es evaluada por el microprocesador de la ARU, que incluye un modelo de inteligencia artificial entrenado para diferenciar disparos de otros ruidos de la selva.

Si el microprocesador confirma la probabilidad de un disparo, el sistema activa la transmisión de la señal a un concentrador central que recoge información de varios dispositivos para verificar la fiabilidad del evento detectado.

Desafíos técnicos en la detección de disparos y la reducción de falsos positivos

La selva tropical es acústicamente compleja: el continuo canto de aves, el ruido de insectos, ramas que crujen o caen y otros fenómenos naturales dificultan la identificación precisa de sonidos antropogénicos. Aunque los detectores diferencian estallidos fuertes de la mayoría de ruidos biológicos, a veces confunden eventos naturales con disparos, lo que provoca falsos positivos.

El volumen y la complejidad de los datos requeridos para un monitoreo sostenido exigen un alto procesamiento computacional. Por ello, la inteligencia artificial y la optimización de algoritmos de aprendizaje automático son fundamentales para reducir errores y evitar que los equipos de campo reciban alertas innecesarias.

Desarrollo de la red neuronal liviana para el análisis en tiempo real

Para afrontar estos retos, Dhar y su equipo crearon una red neuronal liviana que puede integrarse en cada sensor. Este modelo permite procesar señales en tiempo real dentro del microprocesador de la ARU, eliminando la dependencia de grandes infraestructuras externas de cálculo.

Al ejecutar el modelo directamente en el sensor se disminuyen los falsos positivos y se acelera la validación de eventos. De este modo, cada micrófono inteligente no solo graba, sino que evalúa e interpreta localmente los datos antes de enviar alertas al centro de control, optimizando tiempo y recursos.

Confirmación y respuesta ante detección de disparos

El protocolo operativo incluye una lógica de confirmación múltiple: tras detectar un sonido sospechoso, se requiere que varias ARU coincidan en la señal para considerar el evento como un disparo real. Una vez verificado, el concentrador central accede a los archivos de audio de los sensores implicados, calcula la ubicación del origen y transmite coordenadas al equipo de guardabosques más cercano.

Esta capacidad de alerta en tiempo real facilita intervenciones rápidas, que pueden marcar la diferencia para la conservación de animales y aumentar las probabilidades de detener a los cazadores furtivos. Dhar señala que el sistema puede convertirse en una herramienta útil para guardabosques y gestores de conservación al proporcionar alertas precisas y datos sobre las tendencias espaciales y temporales de la caza ilegal.

Perspectivas futuras y ampliaciones del sistema

El equipo planea ampliar las funciones del sistema para identificar el tipo de arma utilizada en un disparo y detectar otras actividades ilícitas, como el uso de motosierras o el paso de vehículos pesados en áreas protegidas. Estas mejoras buscan ofrecer a los gestores de conservación una herramienta más versátil y adaptable.

Dhar espera que el dispositivo pueda integrarse con soluciones de Internet de las cosas y beneficiarse de la reducción de costos de componentes, con el fin de desarrollar un marco de código abierto y económico para la detección en tiempo real aplicable globalmente.

Los avances y resultados del proyecto serán presentados en una reunión conjunta de la Sociedad Acústica de América y la Sociedad Acústica de Japón en Honolulu, Hawái, donde se mostrará este enfoque como un ejemplo destacado de la combinación de inteligencia artificial, monitoreo ambiental y conservación de la fauna silvestre.

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