La oficina del primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, informó este lunes que se reunirá en Washington con el presidente estadounidense, Donald Trump, el próximo 29 de diciembre.
La semana pasada Netanyahu había comunicado que Trump lo había invitado a la Casa Blanca para avanzar en la segunda fase del alto el fuego vigente desde el 10 de octubre; no obstante, en el terreno se han registrado violaciones y, desde entonces, se contabilizan aproximadamente 370 muertes de gazatíes.
En esa segunda fase se prevé abordar el desarme del movimiento Hamás, la instauración de un gobierno tecnocrático de transición en la Franja de Gaza, el despliegue de una fuerza internacional de estabilización y el eventual repliegue de Israel —que actualmente controla más del 50 % de Gaza—, entre otros puntos.
La última conversación pública entre Netanyahu y Trump fue precisamente hace una semana, por vía telefónica, y se produjo minutos después de que el presidente estadounidense publicara en sus redes que Israel debía apostar por un “diálogo firme y de verdad” con Siria.
Esas declaraciones siguieron a una escaramuza israelí a unos 40 kilómetros de Damasco que dejó 13 palestinos muertos; sin embargo, no parecen haber afectado la relación entre ambos mandatarios.
Hace casi un mes, Trump solicitó formalmente al presidente israelí, Isaac Herzog, el indulto para Netanyahu, quien afronta tres causas judiciales por presunta corrupción.
Asimismo, el embajador de Estados Unidos ante la ONU, Mike Waltz, se encuentra en Israel en una visita diplomática que se prolongará hasta el miércoles, tras haberse reunido con el rey jordano Abdalá II y con encuentros previstos con Netanyahu y con Herzog.
Según su portavoz, el viaje de Waltz busca reafirmar el “firme compromiso de Estados Unidos con la promoción de la estabilidad regional, la implementación del plan de 20 puntos del presidente Trump para Gaza y el avance en los objetivos de la Resolución 2803 del Consejo de Seguridad de la ONU, que traza el camino a seguir para la región”.
A la reunión con Netanyahu asistieron, entre otros, el subdirector del Consejo de Seguridad Nacional, Gil Reich; el embajador de Israel ante la ONU, Danny Danon; y el embajador de Estados Unidos en Israel, Mike Huckabee.
Por otra parte, ayer Netanyahu se reunió en Jerusalén con el canciller alemán, Friedrich Merz. Tras agradecer a Estados Unidos sus “esfuerzos” para intentar resolver el conflicto en Gaza, afirmó que la segunda fase del plan de paz es “inminente y será difícil, aún más difícil”.
El primer ministro describió el reto principal como el desarme de Hamás y la desmilitarización de Gaza, y añadió que, posteriormente, contemplaría una tercera fase destinada a la “desradicalización” de la Franja, comparando ese objetivo con procesos de desradicalización que, en su opinión, se lograron en Alemania y Japón.
En la misma rueda de prensa, Netanyahu presentó por primera vez su visión de esa “tercera fase”, insistiendo en la idea de desradicalizar Gaza y recordando la experiencia alemana como ejemplo.
(Con información de EFE)


