15 de enero de 2026
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Voracidad fiscal en Pilar

El intendente de Pilar, Federico Achával, modificó la Tasa de Derecho Ambiental: en lugar de un monto fijo se aplicará un 2% sobre las compras en supermercados e hipermercados, una medida cuya justificación para este tipo de consumo no ha quedado claramente explicada.

Tomando como referencia una familia tipo —una pareja de alrededor de treinta años con dos hijos pequeños, según la clasificación del Indec para la canasta básica alimentaria—, el gasto mensual en supermercados puede llegar a $700.000. En octubre, la Canasta Básica Alimentaria en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires era de $544.000, y al sumar artículos de limpieza e higiene personal resulta razonable estimar un presupuesto mínimo cercano a $700.000.

Si los comercios trasladan el 2% al precio final, cada familia afrontaría alrededor de $14.000 adicionales por mes en sus compras habituales. Es poco probable que muchas familias opten por trasladar sus compras a municipios vecinos para evitar la tasa, pues el ahorro potencial suele diluirse con los costos de traslado y combustible.

La medida puede interpretarse como la aplicación de un cargo pequeño a un gran número de consumidores para generar recaudación sin provocar una protesta visible. Además, al no figurar como un concepto separado en el ticket de compra, es fácil que el consumidor atribuya el encarecimiento al comercio y no a la decisión municipal.

El mecanismo de imponer un gravamen de poco monto a muchos pagadores reduce la probabilidad de reacciones colectivas y facilita la percepción de que el incremento proviene del mercado más que del municipio.

Desde la perspectiva municipal, el efecto es notable: si cada hogar paga $14.000 adicionales, la recaudación total mensual por ese ítem alcanza cifras importantes. Para el consumidor individual el aumento puede no ser lo suficientemente visible o oneroso como para impulsar una protesta organizada, mientras que la administración local incrementa sus ingresos.

Este tipo de dinámica fue analizada por Mancur Olson en La lógica de la acción colectiva: los grupos pequeños y concentrados pueden organizarse eficazmente para defender intereses concretos, mientras que las grandes mayorías tienen menos incentivos para movilizarse cuando el costo individual de una política es pequeño y disperso.

Factor de decadencia

En el contexto argentino, el sistema tributario se percibe a menudo como un factor que limita el desarrollo. La competencia político-electoral incentiva medidas populistas —viviendas, subsidios y beneficios sociales— que, para financiarse, recurren a impuestos progresivos o a cargas sobre sectores productivos, trasladando el costo a quienes generan empleo e inversión.

En el corto plazo, esas medidas pueden traducirse en ventajas electorales, pero a mediano y largo plazo suelen desincentivar la inversión, reducir la productividad y erosionar los ingresos reales, lo que provoca la salida de empresas y menor actividad económica.

En muchos municipios, los tributos dejan de estar orientados a financiar servicios básicos y pasan a usarse como herramientas para reasignar recursos mediante políticas asistenciales que, paradójicamente, terminan afectando la capacidad productiva general.

En Pilar, el aumento de esta tasa afecta a todos los consumidores, aunque el sobrecosto no aparezca de forma individual en el ticket; esto puede perjudicar la imagen del comercio, que recibe la responsabilidad percibida del encarecimiento.

Además, el municipio aplica otras tasas poco habituales, como Publicidad y Propaganda, Derecho de Oficina y Plusvalía, prácticas que también se observan en otros distritos bonaerenses.

La existencia de múltiples tributos municipales de este tipo contribuye a una mayor carga administrativa y económica sobre empresas y consumidores locales.

Juan Bautista Alberdi ya advertía sobre el peso del aparato fiscal en el desarrollo económico: señalaba que, históricamente, la excesiva voracidad del fisco había limitado la riqueza del país, transformando a los estados en máquinas recaudadoras que impedían el crecimiento y la prosperidad.

PD: No resido en el municipio de Pilar.

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