15 de enero de 2026
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Al menos 22 muertos en choques fronterizos entre Tailandia y Camboya en espera del llamado de Trump

El conflicto fronterizo entre Tailandia y Camboya continuó este jueves por quinto día consecutivo, con un saldo mínimo de 22 muertos: nueve militares y tres civiles en el lado tailandés, y diez civiles según las autoridades camboyanas, que no confirmaron bajas militares.

“En total, hasta la fecha, nueve militares han muerto” y más de 120 han resultado heridos, informó en una rueda de prensa el portavoz del Ministerio de Defensa tailandés, Surasant Kongsiri.

El funcionario dio ese balance mientras el ministro de Información de Camboya, Neth Pheaktra, difundía las cifras relativas a la población civil de su país. Medios locales apuntan a posibles bajas militares camboyanas, pero Nom Pen no ha publicado informes oficiales al respecto.

La situación sigue siendo tensa mientras ambos gobiernos esperan posibles gestiones de mediación por parte del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, quien se ofreció a intervenir tras la anterior ola de violencia en julio.

El martes, Trump dijo que planeaba comunicarse con los líderes de ambos países —Anutin Charnvirakul, de Tailandia, y Hun Manet, de Camboya— después del recrudecimiento de los enfrentamientos, la mayor escalada en este conflicto territorial desde la crisis de meses atrás.

La disputa se centra en la soberanía de varias áreas a lo largo de una frontera de aproximadamente 820 kilómetros, trazada por Francia en 1907, cuando Camboya formaba parte de la Indochina francesa.

“Tendré que hacer una llamada telefónica”, anunció Trump el martes durante un acto político en Pensilvania, aludiendo a su intención de mediar.

La ola de violencia de julio dejó cerca de cincuenta muertos en cinco días y fue detenida por un alto el fuego negociado en Malasia, con Estados Unidos como mediador principal. Ese acuerdo se reforzó en octubre con un pacto de paz impulsado por Trump en una cumbre del Sudeste Asiático.

En la mañana de este jueves, en el noreste de Tailandia, cientos de familias desplazadas pernoctaron en un edificio universitario de la ciudad de Surin habilitado como refugio temporal. Entre ellas se encontraba Rat, una agricultora de 61 años que prefirió no dar su apellido y que abandonó su hogar con su familia justo antes de la siembra anual de yuca.

“Solo quiero volver a casa y cultivar de nuevo”, dijo Rat a la AFP. “Cada vez que reinician los combates, se siente como si la vida vuelve a entrar en pausa”.

El brote actual, iniciado el jueves pasado, ha ampliado la escala de las operaciones, que ahora incluyen acciones aéreas, navales y terrestres, y ha provocado el desplazamiento de más de medio millón de personas en ambos lados de la frontera: alrededor de 400.000 en Tailandia y más de 190.000 en Camboya.

La Unesco pidió garantizar la “protección del patrimonio cultural de la región en todas sus formas” durante los combates. En la zona en disputa hay varios templos incluidos en la lista de Patrimonio Mundial de la Unesco.

El organismo recordó que en 2008 se registraron enfrentamientos por el control de tierras próximas a un templo fronterizo de unos 900 años. Esos episodios y otros brotes de violencia entre 2008 y 2011 causaron al menos una veintena de muertes y el desplazamiento de decenas de miles de personas.

(Con información de EFE)

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