Matthew Evans, un joven estadounidense de 23 años, reactivó en el suroeste de Londres un club de fútbol que llevaba inactivo desde 1906: el East Sheen FC, fundado en 1873. Lo registró por una suma simbólica (unos 15 libras, aproximadamente 20 USD), organizó una estructura mínima para competir y su iniciativa fue comparada con el personaje ficticio Ted Lasso, de la serie de Apple TV+.
Según la reconstrucción publicada por The Tab, Evans se inspiró al comprobar que en su barrio no había equipo y al consultar una lista de clubes desaparecidos de la Football Association (FA).
Llegó a Londres en 2023 para estudiar gestión deportiva en la University of Roehampton y, al poco tiempo, se preguntó por qué una zona con tradición futbolera no tenía un club propio. En lugar de crear uno nuevo, optó por recuperar uno histórico que había formado parte del entorno local.
Evans investigó archivos históricos —diciendo haber leído alrededor de 400 artículos del siglo XIX— y así confirmó que East Sheen había sido un club destacado en su momento, lo que le dio fuerza a la idea de restaurarlo.
En la serie Ted Lasso, el personaje de Jason Sudeikis es un entrenador estadounidense contratado para dirigir al ficticio AFC Richmond en Richmond upon Thames; la serie subraya el choque cultural y la idea del vestuario como comunidad, más allá de los resultados deportivos.
Aunque la iniciativa de Evans no ocurre en estadios de la Premier League, su historia se volvió viral por el paralelismo: un estadounidense que llega al suroeste de Londres y utiliza el fútbol para generar sentido de pertenencia.
Desaparecido y resucitado por 20 dólares: la reactivación del East Sheen FC
Fundado en 1873, el East Sheen FC perdió su campo en 1906 y dejó de competir activamente, según The Tab. Evans registró la entidad ante el Surrey Council y Companies House y afirmó haber gastado menos de 650 USD en los costos iniciales.
Su decisión fue deliberada: consideró que recuperar un club con historia aportaba más valor que crear una marca nueva. El objetivo fue rescatar una institución que había sido relevante en la comunidad hace más de un siglo, devolviendo al nombre y al escudo visibilidad mediante la investigación histórica.
El proyecto avanzó mediante acuerdos operativos concretos: Evans negoció el uso de instalaciones con la University of Roehampton y estableció alianzas con organizaciones como Beyond the White Line para darle un anclaje comunitario. Construyó una página web, convocó jugadores y organizó la estructura necesaria para disputar partidos de domingo.
El “Ted Lasso” real: método, identidad y una idea de fútbol
La comparación con Ted Lasso surge por la coincidencia geográfica y cultural: un estadounidense que llega al Reino Unido y apuesta por el fútbol como herramienta comunitaria. Evans tomó la comparación con humor y reconoció el parecido superficial de su historia con la de la serie.
Más allá de la anécdota, el punto central es una visión del fútbol centrada en las personas y el barrio. Evans sostiene que el deporte debería priorizar la formación humana y los lazos comunitarios por encima de la obsesión por resultados y dinero, especialmente en el fútbol base.
A diferencia del personaje ficticio, Evans no fue contratado para salvar un equipo: lo reactivó a partir del registro y la memoria histórica. No obstante, el efecto social es similar al que la ficción muestra: un club como eje para ordenar rutinas, identidad y pertenencia; el rendimiento deportivo es una consecuencia y no la condición inicial.
El plan a futuro
Evans eligió restaurar precisamente este club también por su pasado: por East Sheen pasaron futbolistas como Percy y Arthur Melmoth Walters, que jugaron con Inglaterra entre 1885 y 1890; Percy incluso fue capitán en varias ocasiones, y Arthur llegó a ser presidente de la Law Society of England and Wales, lo que vincula ese pasado con instituciones británicas.
Esos antecedentes sirven de referencia para un proyecto a largo plazo: Evans plantea dedicar entre cinco y diez años al relanzamiento, con la ambición de que el club vuelva a competir por títulos regionales como las Surrey senior cups.
De forma realista, admitió que si no se alcanza ese objetivo deportivo, el club seguirá siendo una iniciativa comunitaria que ponga en valor a East Sheen y a esa parte de Richmond y del suroeste de Londres.

