La flamante presidenta del Concejo Deliberante de Morón, Sibila Botti, dialogó con Urbana BA y calificó su designación como “muy importante”, aunque dijo que no la esperaba. Recordó que ingresó en la lista de candidatos por pedido de Martín Marinucci y que la decisión se tomó “entre gallos y medianoche”. Aunque conocía la dinámica del recinto, admitió que es su primera vez como concejal y que implica una gran responsabilidad.
Botti, dirigente del Frente Renovador y cercana a Marinucci, señaló que la presidencia afronta dos desafíos. El primero consiste en consolidar herramientas de gestión y lograr consensos entre los bloques para mantener el equilibrio necesario en el distrito. Manifestó que concibe la política como una herramienta de transformación y que, por ello, el consenso es fundamental.
Destacó su visión sobre el rol del Estado: que sus instrumentos estén al servicio de la comunidad. Subrayó la prioridad de fomentar la participación vecinal en la política local mediante un Concejo Deliberante abierto, eje que será central en su conducción.
Acerca de la interna oficialista, sostuvo que “hay que construir equilibrio y consenso”, avanzando con respeto y diálogo entre los distintos sectores. Añadió que quienes se identifican como oficialistas tienen la tarea de acompañar la gestión de Lucas Ghi con responsabilidad.
Sobre su relación con el Ejecutivo, contó que asumió un viernes y ese mismo día acordó con el intendente mantener un diálogo fluido. Luego Ghi la recibió para hablar de los desafíos legislativos. Aclaró que su designación fue parte de un acuerdo entre Marinucci y Martín Sabbatella, en el que también estuvo involucrado el jefe comunal, y que ahora su tarea es articular con todos los sectores, especialmente con el Ejecutivo, para construir ese diálogo.
En su evaluación de la administración municipal consideró que “la gestión es buena”, aunque reconoció la complejidad del contexto por recursos escasos y necesidades constantes. Señaló que hay aspectos por mejorar y que aportará en la medida de sus posibilidades, precisando que se trataba de una apreciación personal.
La sesión que definió su nombramiento evidenció el clima interno del oficialismo: el recinto contó con la presencia de Lucas Ghi, Martín Sabbatella y Martín Marinucci, y las tribunas se dividieron entre militantes del Movimiento Derecho a Futuro y Nuevo Encuentro. Hubo cantos, cruces y momentos de tensión, y se destacaron gestos políticos como las conversaciones entre Sabbatella y Marinucci y el acompañamiento del equipo de Ghi.
Tras la elección del 7 de septiembre, el oficialismo pasó a tener 13 concejales. La designación de Botti se aprobó por 14 votos afirmativos y 10 negativos, lo que permitió que el Frente Renovador mantuviera la conducción del cuerpo pese a que el sector del intendente buscaba otra conformación. Claudio Román quedó como vicepresidente y Cristian Morales como vicepresidente segundo.


