Luciana Salazar mantiene desde hace años un conflicto judicial con Martín Redrado para que se haga cargo de la manutención de Matilda, a quien el economista no reconoce como su hija. Salazar sostiene que la intención de ser padres fue de ambos, mientras que Redrado afirmó en su defensa que llegó a firmar documentos “bajo extorsión”.
El lunes 22 de diciembre ambos se presentaron en una audiencia clave. A diferencia de ocasiones previas, Redrado asistió personalmente a primera hora, lo que parecía indicar un posible cambio de postura; sin embargo, no se llegó a un acuerdo. Según informó la periodista Marina Calabró, Salazar había anticipado ese resultado en un audio previo, expresando que creía que la otra parte buscaba demorar el proceso y que sería el juez quien debería resolver.
La Defensoría de Menores emitió un dictamen favorable a Salazar, indicando que Redrado no acreditó la supuesta extorsión que invoca para eludir la obligación de aporte. Pese a ese pronunciamiento, la audiencia no concluyó con una resolución definitiva, por lo que Salazar cerrará el año sin un acuerdo y deberá continuar con las acciones legales para que se concreten los compromisos de manutención de la menor.


