Duki anunció que hará una pausa en su actividad artística. Tras un año intenso de presentaciones, giras y lanzamientos, el cantante informó que se tomará un descanso necesario después de casi una década de trabajo continuo. No habló de retiro definitivo, sino de una interrupción temporal para recuperarse.
El mensaje fue breve y emotivo. “Gracias por otro año hermoso juntos, gracias por seguirme eligiendo”, escribió, y recordó que lleva casi diez años haciendo música y nueve tocando en vivo. Se dirigió directamente a su público, manteniendo la cercanía que lo caracterizó desde sus inicios en el Quinto Escalón.
La comunicación funcionó como una despedida momentánea: Duki aclaró que no deja la música, pero sí reducirá el ritmo frenético de los últimos años. El agotamiento, tanto físico como emocional, aparece como una realidad difícil de evitar para un artista tan expuesto en la escena latinoamericana.
Repasó lo vivido durante el año y lo definió como “otro año para el cofre de los recuerdos”, agradeciendo los conciertos, el apoyo y la energía compartida en el escenario. Expresó su deseo de que sus seguidores hayan disfrutado los shows tanto como él.
Mauro, el artista detrás del fenómeno Duki
En su mensaje también mostró su lado más humano: deseó que sus seguidores terminen el año en compañía de sus seres queridos y dirigió unas palabras a quienes atravesaron un año difícil, con la esperanza de que el próximo sea mejor.
El cierre del comunicado fue contundente: “Ahora sí llegó el momento de descansar”, dejó claro Duki, señalando la necesidad de cuidarse tras años de exigencia. La reacción en redes fue mayoritariamente de apoyo, gratitud y comprensión por parte de sus seguidores.
No ofreció fechas ni detalles sobre su regreso, pero su despedida transmitió tranquilidad: “Los amo con el alma… hasta la próxima”. Una frase sencilla que, en tono de promesa, dejó abierta la posibilidad de volver.


