La policía rusa detuvo el viernes a alrededor de 70 personas en San Petersburgo durante una redada contra una organización religiosa identificada como Escuela del Principio Unificado; según las autoridades, varios asistentes oraban por el presidente ucraniano Volodímir Zelensky y por el ejército de Ucrania.
El portal independiente Holod informó que las fuerzas de seguridad acusaron a los participantes de difundir información falsa sobre las Fuerzas Armadas rusas y de promover posturas contrarias a la versión oficial del conflicto en Ucrania, conductas que, según la legislación citada por las autoridades, podrían acarrear hasta 10 años de prisión.
Entre los detenidos predominaban profesores y docentes, en su mayoría residentes de San Petersburgo, aunque también se identificaron asistentes procedentes de otras regiones de Rusia.
La intervención tuvo lugar durante una reunión de la organización, que las autoridades describieron como una secta religiosa de origen ucraniano con prácticas derivadas de la ortodoxia cristiana y con elementos esotéricos y místicos.
Medios locales rusos señalaron que los líderes de la Escuela del Principio Unificado promovían posiciones antibélicas y descalificaban a los soldados rusos y a quienes apoyan la intervención militar de Moscú en Ucrania.
Además de las oraciones por Zelensky, los miembros pedían protección para los ciudadanos rusos frente a la movilización militar y también mostraban oraciones o peticiones de amparo hacia el ejército ucraniano.
En las últimas horas se ha registrado un aumento de las acciones contra expresiones de apoyo a Ucrania, en paralelo con el refuerzo del discurso oficial ruso sobre los avances militares en el este ucraniano.
Putin respaldó públicamente las operaciones en las provincias de Donetsk y Zaporiyia tras recibir un informe del jefe del Estado Mayor, Valeri Gerasimov; el Kremlin afirmó que el avance de sus tropas responde a planes elaborados por el alto mando y que consolida la presencia de Moscú en zonas clave del este de Ucrania.
El presidente ruso también subrayó que la misión principal se está cumpliendo conforme al plan especial de operaciones militares aprobado por el Estado Mayor. Durante una visita a un puesto de mando, insistió en la creación de una “zona de seguridad” en las provincias fronterizas de Sumi, Járkov y Dnipropetrovsk.
La información difundida por el Kremlin y replicada por medios internacionales sostiene que la ofensiva rusa continúa en todos los frentes y que los intentos ucranianos por detener el avance no han tenido éxito.
El mando militar ucraniano trata de contener la ofensiva en la línea de contacto, mientras la versión rusa mantiene que el ritmo de avance no se ha alterado. Al mismo tiempo, Moscú mantiene abiertas discusiones internacionales sobre una posible tregua en el este de Ucrania, en un contexto en el que el Kremlin destaca una mayor capacidad operativa de sus tropas.
(Con información de EFE y Europa Press)


