Comerciantes y tenderos iraníes protagonizaron por segundo día consecutivo protestas el lunes, tras la caída de la moneda a un nuevo mínimo frente al dólar, lo que aumenta la presión sobre una economía afectada por sanciones internacionales y una inflación elevada.
Videos difundidos en redes sociales mostraron a cientos de personas manifestándose en la calle Saadi, en el centro de Teherán, y en el barrio de Shush, cerca del Gran Bazar de la capital.
Testigos dijeron a The Associated Press que los comerciantes cerraron sus comercios e instaron a otros a sumarse. La agencia semioficial ILNA informó que muchos negocios suspendieron su actividad, aunque algunos permanecieron abiertos.
No se reportaron redadas policiales, pero la seguridad fue estricta en las zonas de protesta, según los testimonios.
Las imágenes en redes sociales muestran a manifestantes coreando lemas como “Cierren, cierren” para convencer a los comercios abiertos de cerrar, y gritando también “No teman, no teman, estamos todos juntos”.
El domingo, las protestas se concentraron en dos grandes mercados de telefonía móvil del centro de Teherán, los centros comerciales Alaeddin y Charsu, donde se escucharon consignas antigubernamentales.
El rial iraní se hundió el domingo hasta 1,42 millones por dólar y el lunes se cotizaba en torno a 1,38 millones por dólar; hace un mes el dólar se cambiaba por aproximadamente 1,14 millones de riales.
Según videos en redes sociales, muchos manifestantes consideran que vender ahora no les conviene porque la depreciación diaria del rial encarecería reponer el stock.
La rápida pérdida de valor de la moneda está intensificando la presión inflacionaria, elevando los precios de alimentos y otros bienes básicos y apretando los presupuestos familiares; esta situación podría agravarse por un reciente ajuste en el precio de la gasolina.
El centro estatal de estadísticas informó que la inflación interanual en diciembre subió a 42,2%, 1,8 puntos más que en noviembre. Los precios de los alimentos aumentaron un 72% y los de productos de salud y médicos un 50% respecto a diciembre del año anterior. Diversos críticos consideran que estos índices son indicios de una posible hiperinflación.
En lo que va de 2025, la moneda iraní se ha devaluado alrededor de un 39% frente al dólar, reduciendo significativamente el poder adquisitivo de la población.
Medios oficiales han reportado que los planes gubernamentales de aumentar impuestos en el año nuevo iraní, que comienza el 21 de marzo, han generado mayor preocupación entre la ciudadanía.
En 2015, al firmarse el acuerdo nuclear que suspendió sanciones a cambio de controles al programa nuclear iraní, la moneda se cambiaba a cerca de 32.000 riales por dólar. Ese acuerdo se vino abajo tras la retirada unilateral de Estados Unidos en 2018 bajo la administración de Donald Trump.
También existe incertidumbre por el riesgo de un conflicto renovado después de la guerra de 12 días en junio entre Irán e Israel; muchos iraníes temen que una confrontación más amplia, posiblemente involucrando a Estados Unidos, aumente la inestabilidad del mercado.
En septiembre, las Naciones Unidas reimpusieron sanciones relacionadas con el programa nuclear iraní mediante el mecanismo conocido como “snapback”. Esas medidas volvieron a congelar activos iraníes en el extranjero, restringieron transacciones de armas con Teherán e impusieron sanciones vinculadas al programa de misiles balísticos.


