15 de enero de 2026
Buenos Aires, 23 C

Dos civiles muertos en quinto día de protestas contra el régimen iraní

Manifestaciones masivas contra el encarecimiento de la vida provocaron este jueves enfrentamientos violentos en varias ciudades de Irán, principalmente en el suroeste, pese a las advertencias del régimen sobre una respuesta contundente. Los incidentes más graves se registraron en Lordegan, ciudad de unos 40.000 habitantes situada a aproximadamente 650 kilómetros de Teherán, donde la agencia Fars informó de al menos dos fallecidos.

Fars señaló que “el número de víctimas en Lordegan alcanza las dos”, y describió enfrentamientos con lanzamiento de piedras y actos vandálicos en esa localidad. Por la noche, además, se reportó la muerte de un miembro de las fuerzas de seguridad en el oeste del país en otros choques relacionados con las protestas.

En la zona, manifestantes atacaron edificios administrativos —entre ellos la gobernación, la mezquita, la Fundación de los Mártires, el ayuntamiento y varios bancos— y se dirigieron hacia la sede del Gobierno regional. La policía empleó gases lacrimógenos para dispersar a la multitud, en un contexto marcado por la depreciación del rial, altos niveles de inflación y escasas perspectivas económicas.

Medios y periodistas especializados informaron de “graves enfrentamientos” en Lordegan, con manifestantes armados que habrían disparado contra fuerzas de seguridad y la quema de la oficina del gobernador, hechos similares a los reportados en otras localidades. También se indicó la ocupación de dependencias judiciales y del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (CGRI), con varios manifestantes muertos y decenas detenidos. En Marvdasht, según las fuentes, incendiaron un coche patrulla y murió un agente de seguridad. Otras ciudades con protestas incluyeron Teherán, Qom, Arak, Hamedan y Bandar Ganaveh.

Las autoridades iraníes anunciaron esta semana que actuarán de forma “contundente” para impedir que las protestas económicas deriven en actos que generen inseguridad. La agencia Irna expresó el temor oficial de que la fuerte depreciación del rial, la inflación y la incertidumbre económica puedan desatar un levantamiento popular, después de movilizaciones de comerciantes y estudiantes que incluyeron el cierre de comercios en el centro de Teherán.

El fiscal general, Mohammad Movahedi-Azad, declaró a medios oficiales que las protestas pacíficas por las condiciones de vida son comprensibles, pero advirtió que cualquier intento de convertirlas en actos de inseguridad, destrucción de bienes públicos o en escenarios diseñados desde el exterior será respondido con medidas legales, proporcionadas y contundentes.

El martes, el presidente Masud Pezeshkian instó a sus funcionarios a atender “las demandas legítimas” de los comerciantes movilizados y pidió al ministro del Interior dialogar con representantes de los manifestantes para que el gobierno actúe “con todas sus fuerzas” y de manera responsable para resolver los problemas. Las protestas empezaron el domingo en el principal mercado de teléfonos móviles de Teherán y se extendieron el lunes, cuando numerosos comerciantes cerraron sus tiendas ante la rápida depreciación de la moneda. El rial alcanzó un nuevo mínimo histórico frente al dólar —más de 1,4 millones de riales por dólar, frente a 820.000 hace un año— y llegó a 1,7 millones por euro (comparado con 855.000 el año anterior). La prolongada depreciación ha generado inflación alta y volatilidad en los precios, afectando la venta de productos importados: según AFP, compradores y vendedores han postergado transacciones ante la incertidumbre, y Irna indicó que muchos comerciantes han suspendido operaciones para evitar pérdidas, mientras los manifestantes coreaban consignas durante las protestas.

Artículo anterior

Mirtha Legrand celebró Año Nuevo en Mar del Plata

Artículo siguiente

Al menos dos civiles mueren en el quinto día de protestas en Irán

Continuar leyendo

Últimas noticias