Ramón Olivera se dirigía a su trabajo en un country de Nordelta cuando fue atropellado por detrás por la camioneta conducida por Yésica Loreley Quevedo, de 41 años, que se encontraba en estado de intoxicación. Olivera falleció en el lugar.
En la investigación judicial apareció un video clave que muestra la falta de pericia de la conductora: se la ve grabándose con el teléfono mientras maneja con una sola mano.
Video que muestra la conducta de la conductora
En la descripción del video la autora escribió un mensaje de aliento sobre la necesidad de detenerse y respirar en momentos difíciles. El texto busca transmitir tranquilidad y habla de cerrar ciclos y sobrellevar tensiones.
Sin embargo, en las imágenes se la escucha en off mientras conduce y se la ve grabándose con una mano y con la otra en el volante, una conducta que resulta imprudente y riesgosa.
El material está publicado en el perfil de Instagram del emprendimiento de Quevedo, dedicado a mats de yoga, y fue incorporado como prueba sobre su comportamiento habitual al conducir.
Circunstancias de la muerte de Ramón Olivera
Olivera hacía el trayecto en colectivo —tres combinaciones— y se encontraba con un compañero con quien se dirigían juntos a Nordelta para realizar tareas de mantenimiento en un country.
El accidente ocurrió el domingo pasado a las 7 de la mañana, a la altura del barrio Santa Bárbara, en General Pacheco. A Quevedo se le practicó un control de alcoholemia que dio 0,63 gramos por litro de sangre, en una jurisdicción que aplica tolerancia cero. Además, la camioneta registraba siete infracciones de tránsito, todas por exceso de velocidad.
Olivera estaba a punto de cumplir 50 años —lo iba a celebrar el 7 de enero— y esperaba su primer hijo.


