Elegir la ubicación del sofá y del televisor es una consulta habitual al reorganizar la sala o al adquirir un equipo nuevo. Aplicar pautas técnicas simples ayuda a aumentar el confort, cuidar la salud visual y aprovechar mejor el entretenimiento en casa.
La forma en que se instala el televisor influye directamente en la comodidad de los usuarios. Un posicionamiento incorrecto puede provocar fatiga ocular y molestias físicas, dificultando una experiencia agradable frente a la pantalla.
Distancia entre el sofá y el televisor
El primer factor a considerar es la distancia entre el sofá y el televisor, que debe ajustarse al tamaño de la pantalla.
Las recomendaciones de LG establecen una relación entre las pulgadas del televisor y la distancia desde el asiento principal.
Por ejemplo: para 32 pulgadas, la distancia recomendada es 1,34 m; para 40 pulgadas, 1,68 m; para 48 pulgadas, 2 m; para 65 pulgadas, 2,7 m; para 75 pulgadas, 3,15 m; y para 86 pulgadas, aproximadamente 3,6 m.
Estas cifras son orientativas y pueden adaptarse al espacio disponible. Es importante evitar un televisor que supere las dimensiones de la habitación, ya que una distancia insuficiente puede generar molestias como fatiga ocular.
Altura, iluminación y otros aspectos importantes
En cuanto a la altura, el centro de la pantalla debe quedar alineado con la altura de los ojos cuando el espectador está sentado. Esto reduce la tensión en el cuello y la fatiga, ya que colocar el televisor demasiado alto o bajo compromete la comodidad.
La iluminación del entorno también es relevante. Conviene situar el televisor donde la luz natural o artificial no produzca reflejos en la pantalla. Añadir iluminación indirecta detrás del televisor suaviza el contraste con la habitación y facilita la adaptación visual, lo que disminuye el cansancio ocular en sesiones prolongadas.
La elección del soporte de pared influye en la seguridad y en el aprovechamiento del espacio: un soporte fijo ofrece estabilidad y ahorro de superficie, mientras que uno articulado permite ajustar orientación y ángulo según la posición del espectador. En hogares con niños, la fijación debe ser especialmente robusta para prevenir accidentes.
Organizar los cables con canaletas mejora la estética y reduce riesgos de tropiezos. Mantener los cables ordenados contribuye además a una habitación más segura y limpia visualmente.
Finalmente, revisar la proximidad de enchufes y tomas facilita la conexión de los dispositivos. Garantizar ventilación suficiente detrás del televisor evita el sobrecalentamiento y ayuda a prolongar la vida útil del equipo.
Siguiendo estas recomendaciones es posible convertir cualquier sala en un espacio cómodo y seguro, pensado para disfrutar del contenido sin molestias ni distracciones.


