El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, dijo el domingo que apoya la lucha del pueblo iraní, en sus primeras declaraciones públicas desde el inicio de una nueva ola de protestas en la República Islámica. Sus comentarios se producen en un momento de fragilidad para Teherán, afectado por una crisis económica profunda y por las consecuencias de la guerra de 12 días contra Israel en junio.
En una reunión del gabinete en Jerusalén, Netanyahu afirmó que Israel respalda las aspiraciones de libertad y justicia de los manifestantes. Añadió que ya ha tratado la situación con el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, tras su reciente visita a Washington.
El primer ministro señaló que podría tratarse de un momento en el que el pueblo iraní tome su destino en sus manos, en referencia al movimiento de protesta que comenzó el 28 de diciembre.
Las manifestaciones se originaron por el alto costo de la vida y el estancamiento económico, pero se ampliaron rápidamente para incluir demandas políticas contra el régimen teocrático. Tras una semana de protestas, medios oficiales informaron al menos 12 muertos, entre ellos integrantes de las fuerzas de seguridad; organizaciones de derechos humanos como la Human Rights Activists News Agency (HRANA) elevan la cifra a 15 muertos y reportan más de 580 detenciones en 170 localidades de 25 provincias.
La economía iraní atraviesa una caída pronunciada: el rial cotiza alrededor de 1,4 millones por dólar, situación agravada por el regreso de sanciones internacionales en septiembre y por daños a infraestructura clave durante la guerra de junio, cuando Israel y Estados Unidos atacaron instalaciones militares y nucleares. La inflación anual ronda el 40% y el reciente aumento del precio de la gasolina subsidiada ha intensificado el malestar social.
Aislamiento del régimen
A diferencia de las protestas de 2022-2023 provocadas por la muerte de Mahsa Amini, esta vez el gobierno iraní enfrenta un levantamiento con sus alianzas regionales debilitadas. El llamado “Eje de Resistencia” ha sufrido reveses: Israel ha reducido en gran medida la capacidad de Hamas en Gaza y ha afectado la cúpula de Hezbollah en Líbano. Además, la caída del aliado sirio Bashar al-Assad en diciembre de 2024 y los bombardeos contra los hutíes en Yemen han dejado a Teherán más aislado.
Pese a que el líder supremo, el ayatolá Ali Khamenei, ordenó que los “alborotadores sean puestos en su lugar”, las protestas continúan. En Teherán se han reportado grupos de jóvenes coreando consignas como “Muerte al dictador” y las redes sociales muestran videos de enfrentamientos, cuya verificación resulta difícil debido a las restricciones a la prensa y las comunicaciones.
Respaldo a la captura de Maduro
En la misma sesión del gabinete, Netanyahu elogió la operación militar estadounidense en la que fue capturado el presidente venezolano Nicolás Maduro. Comandos estadounidenses detuvieron a Maduro y a su esposa en la madrugada del sábado en una acción que incluyó bombardeos sobre Caracas. El dirigente fue trasladado a una prisión en Estados Unidos para enfrentar cargos relacionados con narcotráfico y terrorismo.
Netanyahu manifestó el apoyo del gobierno israelí a la decisión y la acción de Estados Unidos con el objetivo de restaurar la libertad y la justicia en la región.
Asimismo, vinculó la operación a un cambio geopolítico en América Latina, al afirmar que varios países están volviendo a la “órbita estadounidense” y restableciendo relaciones con Israel. Felicitó al presidente Trump y elogió a las fuerzas armadas de Estados Unidos por la operación.


