El compromiso personal de Anthony Joshua con las familias de sus amigos fallecidos quedó patente durante el funeral en Londres de Sina Ghami y Latif “Latz” Ayodele, dos miembros cercanos de su equipo. La tragedia, ocurrida en Nigeria mientras el grupo viajaba para reunirse con familiares del boxeador, provocó muestras públicas de apoyo y dolor.
La decisión de Joshua de acompañar a los allegados y su promesa de permanecer a su lado ponen de relieve el impacto emocional del accidente, tanto en su entorno íntimo como en la comunidad internacional del boxeo.
Tras la ceremonia en la London Central Mosque, Joshua difundió imágenes en las que aparece con familiares de las víctimas. Entre ellas se hizo visible una foto con Sanaz Ghami, hermana de Sina, que sostenía la imagen de su hermano; en otra instantánea se le ve sentado en el suelo junto a Alex Ayodele, padre de Latif.
En sus redes sociales, Joshua reafirmó el compromiso asumido tras la pérdida con la frase “El guardián de mis hermanos”, acompañada de símbolos emotivos para subrayar el sentido de protección.
La jornada fúnebre incluyó la oración islámica Janaza y la despedida en el Hendon Cemetery & Crematorium, seguida de un encuentro en el Cavendish Banqueting Hall. Cientos de personas asistieron para mostrar respeto, y Joshua, acompañado por su madre Yeta Odusanya, permaneció durante toda la ceremonia. Los cuerpos fueron repatriados días antes desde Lagos a Londres, con escala en Estambul.
Una fuente citada por el medio británico The Sun señaló que “AJ es ferozmente leal a sus amigos y sus familias y estará allí para ellos por el resto de sus vidas”.
La investigación del accidente continúa y ha aportado nuevos datos. Adeniyi Mobolaji Kayode, de 46 años y chófer de Joshua, fue acusado formalmente de conducir de manera peligrosa causando la muerte y de carecer de licencia válida. El proceso, celebrado en la Corte Alta de Sagamu, Nigeria, fue aplazado hasta el 20 de enero.
El abogado del acusado, Olalekan Abiodun, declaró a The Sun que su cliente se declaró no culpable y sostuvo que “lo que ocurrió fue un accidente”, apuntando a un fallo en los frenos según las declaraciones recogidas. Por su parte, investigadores de la Policía de Nigeria indicaron que el vehículo pudo perder el control tras el estallido de un neumático a alta velocidad.
El entorno de Joshua explicó a The Sun que la relación con Sina y Latif era de estrecha confianza: ambos habían integrado su equipo a lo largo de su carrera; Sina ejercía como preparador físico y Latz como entrenador personal. El siniestro se produjo cuando la Lexus SUV en la que viajaban colisionó con un camión detenido en la peligrosa Lagos–Ibadan Expressway, cerca de Sagamu. Sina y Latif, ambos de 36 años, murieron en el acto; Joshua y el conductor sobrevivieron, si bien el boxeador tuvo que ser rescatado del vehículo y trasladado al hospital con lesiones leves.
Joshua se había quedado en Nigeria tras un combate en Miami, donde venció a Jake Paul, y había viajado con Sina y Latz para celebrar la Navidad y el Año Nuevo con su familia. Inicialmente dudó sobre su asistencia a los funerales por temor a que su presencia acaparara la atención, pero finalmente consideró imprescindible acompañar a los allegados.
Entre los detalles que han trascendido, The Sun informó que Joshua pudo esquivar la muerte porque, momentos antes del impacto, el chófer le pidió que cambiara del asiento delantero al trasero.


