Francia ha incorporado la música electrónica en su Inventario Nacional del Patrimonio Cultural Inmaterial, un reconocimiento institucional anunciado por la ministra de Cultura, Rachida Dati, que subraya la importancia artística, social y cultural del género, según Euronews.
Un reconocimiento al nivel de las grandes tradiciones
Con esta decisión, la música electrónica se equipara formalmente a otras tradiciones culturales del país, consolidando su papel en la vida contemporánea francesa.
El respaldo gubernamental pone en valor la contribución de clubes, festivales, DJs y productores vinculados a la French Touch, movimiento que durante décadas ha proyectado la música francesa en la escena internacional.
El reconocimiento sigue una tendencia europea más amplia: Alemania ya incluyó el techno de Berlín en su inventario patrimonial, y Francia se suma a esa línea de valoración de la electrónica. El presidente Emmanuel Macron anunció a comienzos de 2025 su intención de presentar esta candidatura ante la UNESCO para ampliar su alcance.
French Touch: embajadores y legado mundial
Entre los exponentes destacados de la French Touch figuran Daft Punk, Justice, Air, Phoenix, M83 y Jean-Michel Jarre.
Jarre, pionero desde los años setenta y embajador de la UNESCO desde 1993, ha influido de forma notable en la difusión del sonido electrónico francés; su obra Oxygène se considera un hito internacional.
La French Touch ha contribuido a forjar una identidad musical reconocida globalmente, apoyada por festivales y clubes que han permitido a artistas franceses consolidar audiencias en Europa, América y Asia.
De la estigmatización al reconocimiento oficial
Reacciones del sector celebraron la medida. Tommy Vaudecrane, presidente de Technopol —organización responsable de la Techno Parade de París desde 1998—, calificó el paso como un avance decisivo y un momento histórico para la música electrónica, recordando los años iniciales marcados por la represión y los prejuicios.
El reconocimiento estatal transforma la percepción pública del género: deja de asociarse únicamente al ocio nocturno y se reafirma como una manifestación cultural viva y relevante, vinculada a la memoria colectiva y a la riqueza cultural nacional, además de abrir la puerta a una candidatura ante la UNESCO.
Impacto social y proyección internacional
El respaldo oficial refuerza la posición de la música electrónica en Francia y facilita su preservación y difusión a nivel internacional.
Para quienes vivieron los comienzos del movimiento, este apoyo constituye una reivindicación de su aporte histórico y de su continuidad. La inclusión en el inventario refleja un cambio de paradigma en la valoración de expresiones culturales contemporáneas y sitúa a Francia como referente en la defensa y promoción del legado de la electrónica, reconociendo su impacto social, artístico y económico.


