15 de enero de 2026
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Heredero de Hermès pierde 14.000 millones tras confiar en gestor que se suicidó

Los ricos también lloran, sobre todo cuando su patrimonio se ve en riesgo. Quizá conozcas Hermès por sus exclusivos bolsos Birkin y Kelly: no basta con dinero, también influyen la relación con los vendedores y compras previas de la marca. Esta casa de lujo fue protagonista en los tribunales en 2025: un heredero alega haber perdido 14.000 millones de euros al confiar sus activos a un hombre que luego se suicidó. Los tribunales deberán determinar si esa versión se ajusta a la realidad.

El enfrentamiento judicial entre Nicolas Puech, heredero de la familia fundadora de Hermès, y el conglomerado LVMH ha sacudido el sector del lujo en Francia. El proceso civil, visto en el Tribunal Judicial de París el 20 de noviembre de 2024, gira en torno a una reclamación de aproximadamente 14.000 millones de euros por la presunta pérdida de un paquete accionario de Hermès que, según Puech, desapareció durante la fallida intentona de toma de control de LVMH hace quince años.

El caso empezó cuando Puech, de 82 años, acusó a LVMH y a su presidente, Bernard Arnault, de haberse beneficiado de la transferencia oculta de cerca de seis millones de títulos de Hermès. Según Puech, su asesor financiero, Éric Freymond, habría transferido esas acciones al conglomerado durante la operación de 2010. El intento de control entre dos grandes emblemas del lujo terminó en fracaso y en una sanción de ocho millones de euros impuesta a LVMH por la Autoridad de los Mercados Financieros (AMF) por ocultar información relevante. Tras un acuerdo con Hermès en 2014, LVMH revendió su participación y, según Libération, obtuvo una plusvalía de 3.800 millones de euros.

La demanda contra Arnault y LVMH

La disputa ha generado procedimientos simultáneos en Suiza y Francia. En diciembre de 2023, Puech amplió su demanda civil en París contra Arnault y LVMH, alegando que la pérdida de sus acciones derivó de las maniobras de su gestor Éric Freymond, quien se suicidó en julio de 2024 tras ser acusado de fraude y apropiación indebida. Las pesquisas en Suiza no prosperaron; la instrucción en Francia sigue abierta. El entorno de Arnault ha negado conocer cualquier origen ilícito de las acciones y afirmó que “en ningún momento se apropió indebidamente de acciones de Hermès International, de ninguna manera ni sin conocimiento de nadie”, según el comunicado del grupo.

Hermès, fundada en París en 1837 por Thierry Hermès, es sinónimo de exclusividad y artesanía y mantiene un fuerte control familiar. La familia se organiza en tres ramas principales: los Dumas, que encabezan actualmente la empresa con Axel Dumas; los Guerrand, repartidos entre varios países; y los Puech, de perfil más discreto. Nicolas Puech, bisnieto del fundador, heredó inicialmente el 4,7% de la compañía, porcentaje que aumentó tras el fallecimiento de su hermana en 2004. Su patrimonio fue gestionado durante décadas por Freymond y estaba destinado a la Fundación Isócrates, creada por Puech en 2011 para fomentar el debate público y apoyar a la prensa.

El momento en el que todo cambió

La confianza entre Puech y Freymond, iniciada en 1989 y consolidada desde 1998, otorgó al gestor amplias facultades sobre los activos familiares. La situación varió cuando el valor de Hermès se disparó tras la entrada de LVMH en su capital, lo que llevó a la constitución de un holding familiar en 2010 para proteger el control del grupo. Puech decidió mantener sus acciones fuera de ese acuerdo, lo que dejó su posición más expuesta.

A partir de 2015 empezaron a surgir dudas sobre la titularidad real de los títulos de Puech, ya que Hermès dejó de incluir su participación en los informes anuales. Axel Dumas llegó a manifestar su convencimiento de que Puech ya no poseía esas acciones. Desde entonces aumentó la sospecha de que los títulos pudieron haber sido transferidos sin autorización a LVMH.

El fallecimiento de Éric Freymond en julio de 2024 supuso un punto de inflexión. Los abogados del gestor señalaron que estaba profundamente afectado por las acusaciones y las presiones que sufrió. LVMH, por su parte, reiteró su inocencia, defendió el cumplimiento de los acuerdos y denunció lo que calificó como una “campaña de prensa claramente orquestada”, tildando de infundadas algunas informaciones sobre su entrada en el capital de Hermès.

El litigio sigue abierto. La justicia francesa continúa investigando el paradero de los títulos y la posible responsabilidad de LVMH. El grupo recuerda que acusaciones anteriores fueron desestimadas en 2015 por dos jueces de instrucción y defiende su derecho a litigar. Nicolas Puech asegura estar “arruinado” y ha pedido al tribunal que aclare el destino de los 14.300 millones de euros en disputa. El sector del lujo internacional sigue atento al desenlace de un caso que pone de relieve la vulnerabilidad de grandes patrimonios familiares frente a la opacidad y los conflictos por el control de una de las casas más emblemáticas de la moda europea.

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