La Ciudad de Buenos Aires desalojó un predio en Parque Avellaneda que estaba ocupado sin autorización por la cooperativa El Amanecer de los Cartoneros, vinculada al Movimiento de Trabajadores Excluidos (MTE) que encabeza Juan Grabois.
El operativo se realizó en un terreno ubicado bajo la autopista Perito Moreno, en Ameghino 1035, que se utilizaba como depósito sin permiso. La acción responde a la decisión de la gestión porteña de priorizar el cumplimiento de la ley y la restitución de bienes públicos y privados.
Juan Grabois no hizo declaraciones públicas sobre el procedimiento. El MTE publicó imágenes del desalojo y cuestionó a los efectivos policiales y al jefe de Gobierno, señalando: “Una vez más Jorge Macri contra los laburantes cartoneros”.
El trabajo comenzó en la madrugada del miércoles y contó con la participación de 20 agentes del Ministerio de Espacio Público e Higiene Urbana, maquinaria pesada, camiones, efectivos de la Policía de la Ciudad y personal de la Red de Atención.
El predio desalojado quedará a cargo de la Dirección General Administración de Bienes del Ministerio de Hacienda y Finanzas, que evaluará su destino final. Ignacio Baistrocchi, del ministerio, destacó la necesidad de actuar con firmeza frente a las ocupaciones: “La convivencia se sostiene con normas claras que están para cumplirse. Ni el espacio público, ni una propiedad privada pueden ser ocupados de forma ilegal, y la Ciudad va a actuar cada vez que eso ocurra para garantizar el orden y la tranquilidad de los vecinos”.
El jefe de Gobierno, Jorge Macri, reafirmó la continuidad de ese enfoque en seguridad y orden urbano: dijo que respetan la propiedad privada y los bienes públicos y que “en la Ciudad, la ley se cumple”. También advirtió: “Al que usurpa, sepa que lo vamos a ir a buscar. Acá no hay grises, ni confundimos necesidad con impunidad. Siempre vamos a estar del lado de la legalidad. El orden no se negocia”.
Fuentes oficiales informaron que, con este operativo, la Ciudad supera las 550 propiedades recuperadas en dos años, recuperando derechos de propietarios afectados y avanzando en la normalización de zonas ocupadas de forma irregular.
La intervención se suma a otras acciones recientes, como el desalojo de manteros en 13 zonas emblemáticas —entre ellas Once, Flores y Constitución— y la desactivación de un mercado ilegal cuya operatoria fue estimada en $1.900 millones.
En paralelo a la recuperación del espacio público, la administración porteña implementó cambios en el sistema de reciclado para mejorar el circuito de recuperadores urbanos. Entre las medidas se incluyó la eliminación de la intermediación de organizaciones, la implementación de pagos bancarizados directos a los cartoneros, el refuerzo de rutas críticas y ajustes logísticos en la recolección de material reciclable.
A mediados de noviembre pasado, el jefe de Gobierno anunció la recuperación de 500 propiedades usurpadas en sus primeros dos años de gestión y presentó ese resultado como un cambio de “decisión política”, en contraste con la administración de Horacio Rodríguez Larreta.
Durante una conferencia de prensa en el “Elefante Blanco”, en la avenida Olazábal 3432 del barrio de Belgrano, Macri criticó lo que definió como una “postura complaciente” de gestiones anteriores frente a la ilegalidad y la toma de inmuebles.
Macri afirmó que “en Buenos Aires se había naturalizado el convivir con las propiedades usurpadas” y que ese escenario cambió por una decisión política, no por modificaciones en leyes o en el Poder Judicial. La conferencia contó con la presencia de propietarios que recuperaron sus viviendas, del ministro de Seguridad, Horacio Giménez, y del secretario de Seguridad, Maximiliano Piñeiro.


