La vitamina D3 podría tener efectos que van más allá de los beneficios óseos: estudios recientes la asocian con una posible contribución a una vida más larga en adultos mayores. Además de su papel conocido en la salud del esqueleto, este nutriente estaría relacionado con la preservación de la integridad celular y la reducción del riesgo de enfermedades vinculadas al envejecimiento.
La investigación plantea la cuestión de si la suplementación con vitamina D3 puede influir en la longevidad. Los datos disponibles ofrecen una perspectiva prometedora sobre su potencial para favorecer un envejecimiento más saludable y mejorar la calidad de vida en la tercera edad.
Un ensayo clínico revela el impacto de la vitamina D3
Un ensayo clínico aleatorizado realizado en Estados Unidos y citado por Prevention siguió durante cuatro años a más de 1.000 mujeres estadounidenses mayores de 55 años y a hombres de más de 50. El estudio observó que quienes recibieron 2.000 unidades internacionales (UI) diarias de vitamina D3 presentaron un menor acortamiento de los telómeros en comparación con los que recibieron placebo o suplementos de omega-3.
Los telómeros, ubicados en los extremos de los cromosomas, son un marcador biológico del envejecimiento celular: su acortamiento se relaciona con mayor riesgo de enfermedades crónicas y con signos de envejecimiento prematuro.
Efectos sobre los telómeros y envejecimiento celular
Joseph Mercola, médico de familia consultado por Prevention, describió los telómeros como “capuchones protectores en los cromosomas que se desgastan naturalmente con la edad”.
Cuando los telómeros se acortan rápidamente, aumentan el riesgo de enfermedades cardíacas y cáncer, así como la aparición de signos visibles de envejecimiento. Según Mercola, el grupo que suplementó vitamina D3 mantuvo una mayor integridad telomérica, lo que implicaría “una desaceleración medible del envejecimiento celular”.
Por el contrario, quienes tomaron suplementos de omega-3 no mostraron el mismo efecto sobre los telómeros, lo que sugiere que la vitamina D3 podría tener un impacto específico en este proceso biológico clave y en la protección del material genético.
Sobre los mecanismos posibles, el especialista señaló que la vitamina D tiene efectos antiinflamatorios, refuerza la respuesta inmune y mejora la función celular, en especial la de las mitocondrias. “Las mitocondrias son las fábricas de energía de las células; mantenerlas sanas ayuda a preservar el rendimiento metabólico, la resiliencia y la función cerebral”, explicó Mercola.
Además, la vitamina D favorece la producción de glutatión, un antioxidante esencial que combate el estrés oxidativo y contribuye al mantenimiento de la salud celular, lo que podría explicar parte de sus beneficios a nivel genético y metabólico.
Limitaciones y recomendaciones de los especialistas
Aunque los resultados son alentadores, Amy Davis, consultora en nutrición citada por Prevention, advirtió sobre limitaciones del estudio, como la baja diversidad demográfica y de salud entre los participantes, lo que puede limitar la generalización de los hallazgos. Davis señaló que “más estudios ayudarían a aclarar el panorama completo y a confirmar los beneficios en poblaciones más amplias”.
Ambos especialistas subrayaron la importancia de no superar la dosis diaria recomendada de 2.000 UI de vitamina D, cifra que el estudio menciona como tope, y aconsejaron consultar siempre con un profesional médico antes de iniciar cualquier suplementación.
Insistieron en que un envejecimiento saludable depende también de mantener una dieta equilibrada —como la mediterránea—, practicar actividad física regular, dormir bien y mantener vínculos sociales; los suplementos deben considerarse un complemento y no un sustituto de estos hábitos.
Mercola añadió que el cuerpo puede obtener vitamina D de forma natural a través de la exposición solar y ciertos alimentos en cantidades limitadas. Ambos expertos recomendaron realizar un análisis de sangre para conocer los niveles individuales de vitamina D antes de plantear la suplementación y decidir, con un profesional de la salud, si es necesaria en cada caso.


