¿Un programa de televisión que alcanzara más de 80 puntos de rating? Fue posible gracias a Nicolás “Pipo” Mancera. En aquella época las opciones de entretenimiento eran muy limitadas: pocos canales de aire, sin cable ni plataformas digitales ni redes sociales, por lo que la televisión ocupaba gran parte del tiempo de ocio, especialmente los sábados por la tarde.
Mancera había comenzado en el periodismo cinematográfico con Pantalla Gigante, condujo el ciclo musical La Noche, produjo la película La Calesita y actuó en El Cracky. A principios de los años sesenta concibió una idea nueva para la televisión: un programa ómnibus de larga duración.
Con el tiempo su formato inspiró a conductores como Silvio Soldán y Leonardo Simons y dio lugar a ciclos que perduran, como Feliz Domingo. En un momento en que resultaba impensable transmitir en vivo durante varias horas, Mancera insistió hasta conseguir que la emisora le diera una oportunidad.
Negoció con Manuel Alba, director del canal: trabajaría gratis los primeros tres meses y, si el programa lograba la audiencia prevista, cobraría su sueldo completo mediante contrato. Así debutó el 6 de enero de 1962 Circulares con Mancera, un espacio de cinco horas y media que combinaba música, humor y actualidad.
El programa fue un éxito rotundo. Dos años después cambió el nombre a Sábados Circulares con Mancera y pasó por Canal 13 y luego Canal 11, donde estuvo en pantalla hasta el 11 de noviembre de 1974. Pasaron por allí figuras del espectáculo, el deporte y la política, y quedaron numerosos momentos registrados en los archivos televisivos.
Una transmisión icónica fue la televisación en directo de la boda de Ramón “Palito” Ortega y Evangelina Salazar, el 13 de marzo de 1967 en la Abadía de San Benito. Las cámaras siguieron la ceremonia y la audiencia alcanzó un récord de 82 puntos.
En 1971 Mancera realizó la primera entrevista periodística a Diego Armando Maradona, entonces de apenas 10 años y presentado como “el chico malabarista”. Al preguntarle por su mayor sueño, el joven respondió: “Jugar el Mundial”.
El ciclo recibió visitas internacionales como Sophia Loren, Alain Delon, Marcello Mastroianni, Pelé y Raphael. También ofreció la primera exposición en televisión argentina de Joan Manuel Serrat, entonces prohibido en España y poco conocido localmente.
Sábados Circulares fue variado en contenido: combinó shows, exhibiciones arriesgadas (como una inmersión en el Río de la Plata dentro de una caja de hierro), recorrió calles de Miami en ropa mínima y realizó informes desde lugares como Hiroshima. Además, demostró capacidad informativa; en 1967 recibió un premio por la cobertura del terremoto que afectó a Venezuela el 29 de julio de ese año.
Con la dictadura militar Mancera no pudo continuar su ciclo. Tras el golpe de Estado de Jorge Rafael Videla se exilió en Francia, Italia, Brasil y finalmente Estados Unidos; dejó el país urgido por las circunstancias y sin la certeza de volver a recobrar el éxito previo.
Al regresar en 1983 intentó un regreso con Videoshow, que fue retirado al mes de su estreno. Décadas después, en 2007, Héctor Ricardo García lo convocó para reeditar Sábados Circulares en Crónica TV, pero el programa no recuperó su antiguo esplendor y pronto desapareció de la grilla.
Mancera falleció el 29 de agosto de 2011 a los 80 años, con una sensación amarga por cómo lo trató el medio. Aun así, el formato que ideó permanece en la memoria colectiva: el nombre de Sábados Circulares sigue asociado al clásico programa que acompañó las tardes, que transmitió la boda de Palito Ortega y mostró por primera vez el talento de Maradona.


