15 de enero de 2026
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Mickey Rourke casi pierde su casa por una deuda

Mickey Rourke, actor estadounidense conocido por su prominencia en los años ochenta y por una vida personal y profesional marcada por altibajos, atraviesa actualmente un momento de vulnerabilidad que contrasta con sus épocas de mayor éxito.

A sus 73 años, enfrenta problemas económicos y legales; según informes, corre el riesgo de perder su vivienda en Los Ángeles debido a una deuda por alquiler impago cercana a los 60,000 dólares.

El domingo 4 de enero, Liya-Joelle Jones, asistente de la representante Kimberly Hines, creó en GoFundMe una página titulada “Help Mickey Rourke Stay in His Home” con una meta de 100,000 dólares para ayudar a cubrir los pagos atrasados.

Un día después, Rourke publicó un video en Instagram negando haber estado informado previamente sobre la campaña y pidiendo a sus seguidores que dejen de donar, al considerar humillante recibir ese tipo de ayuda.

En su mensaje, declaró que no aceptaría caridad y solicitó a quienes ya habían donado que recuperaran su dinero, calificando la situación como degradante.

Mickey Rourke y su estatus como figura de Hollywood

Philip Andre “Mickey” Rourke Jr. nació el 16 de septiembre de 1952 en Schenectady, Nueva York. De joven encontró en el boxeo una salida a un entorno familiar complicado, tras el abandono de su padre y el posterior matrimonio de su madre con un hombre que, según Rourke, los maltrató.

Entrenó en gimnasios de prestigio y, tras mudarse a Nueva York en 1971 con escasos recursos, tomó clases de actuación que le abrieron paso en el mundo del cine.

Su primer crédito cinematográfico fue un pequeño papel en 1941 (1979), de Steven Spielberg, que marcó el inicio de su carrera en pantalla.

Durante los años ochenta fue ganando visibilidad: participó en Fade to Black (1980), llamó la atención en Body Heat (1981) y consolidó su reputación con Diner (1982), donde obtuvo reconocimientos críticos y un premio de la Sociedad Nacional de Críticos de Cine.

Trabajó en títulos notables como Rumble Fish y The Pope of Greenwich Village, y en 91⁄2 Weeks se convirtió en un símbolo sexual internacional. También destacó en Barfly y Year of the Dragon.

En 1987 ofreció una de sus actuaciones más recordadas en Angel Heart, película que generó controversia en Estados Unidos pero que reforzó su imagen rebelde, muy valorada en Europa, especialmente en Francia.

Ese periodo incluyó además incursiones musicales —colaboró con David Bowie en Never Let Me Down— y la escritura de su primer guion, Homeboy, que abordaba el mundo del boxeo.

A finales de los años ochenta y comienzos de los noventa participó en producciones variadas, algunas de ellas con críticas mixtas y resultados comerciales irregulares.

El inicio del declive

Con el tiempo, la vida personal y la reputación profesional de Rourke comenzaron a afectar su carrera. Varios directores señalaron dificultades para trabajar con él, y su imagen pública se volvió impredecible.

En 1991 tomó la decisión de dejar temporalmente la actuación para dedicarse al boxeo profesional. Aunque registró victorias y empates, esa etapa lo alejó del cine, le provocó lesiones faciales y requirió múltiples cirugías reconstructivas.

Su prolongada ausencia y las consecuencias físicas y personales contribuyeron a un descenso en su protagonismo en Hollywood y a una etapa de inestabilidad laboral y financiera que él mismo ha definido como parte de un proceso autodestructivo.

En entrevistas ha reconocido lo difícil que fue enfrentar la pérdida de oportunidades y la afectación a su orgullo personal.

Resurgimiento y reconocimiento tardío

Tras años de altibajos, Rourke vivió un notable resurgimiento con The Wrestler (2008), de Darren Aronofsky, en la que interpretó a un luchador veterano. Ese papel le valió un Globo de Oro y una nominación al Oscar, y consolidó su regreso como intérprete serio y reconocido.

Aronofsky defendió su elección de Rourke para el papel, señalando que el actor reflejaba la experiencia necesaria para el personaje y que su pasado y su honestidad emocional aportaban autenticidad.

Aunque el reconocimiento de The Wrestler renovó su visibilidad, su carrera no recuperó de forma sostenida el nivel de sus mejores años; participó en títulos como Sin City, Iron Man 2 e Inmortals, con resultados variados.

En años recientes Rourke ha hablado con franqueza sobre errores pasados y su proceso de recuperación, incluyendo más de dos décadas de terapia para abordar daños personales acumulados.

En enero de 2026, ante la polémica por la campaña de recaudación de fondos creada por su equipo, reiteró en Instagram que asumía responsabilidad por la mala gestión de su carrera y reafirmó que no quería depender de la caridad.

Según documentos judiciales, a fines de 2025 enfrentó una orden de desalojo por no pagar un adelanto de renta cercano a 60,000 dólares en su vivienda de Los Ángeles. El contrato de alquiler firmado en marzo de 2025 estipulaba inicialmente un pago mensual de 5,200 dólares, que luego habría subido a 7,000, y el propietario reclama el pago de la deuda, honorarios legales y la recuperación del inmueble.

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