Para 2050, uno de cada cuatro habitantes de India tendrá más de 60 años. Este rápido envejecimiento plantea desafíos inéditos para la salud pública, la cohesión social y los servicios dirigidos a las personas mayores, un patrón que también se observa en otros países de ingresos medios y bajos.
India atraviesa una transformación demográfica significativa: para mediados de siglo, el 25% de su población tendrá 60 años o más. A nivel mundial, la proporción de personas mayores de 60 aumentará del 12% en 2015 al 22% en 2050.
La OMS indica que el 80% de las personas mayores vivirá en países de ingresos bajos y medianos, situando a India en el centro de este fenómeno. En 2020 había más adultos mayores de 60 años que niños menores de cinco; para 2050 se espera que los mayores de 60 sumen 2.100 millones y que 426 millones superen los 80 años.
Principales retos para la población
El envejecimiento acelerado enfrenta obstáculos estructurales. Existe un déficit crítico de especialistas en geriatría: en 2024 había solo entre 300 y 350 en todo el país, mientras que para 2050 se necesitarían más de 59.000 para alcanzar la proporción recomendada de uno por cada 700 personas mayores. Esta carencia dificulta el diagnóstico y el manejo adecuados de problemas asociados a la edad.
Las enfermedades crónicas son frecuentes: el Estudio Longitudinal del Envejecimiento en India (2020) reporta que el 32% de los adultos mayores padece hipertensión, el 14% diabetes y el 18% artritis, lo que aumenta la comorbilidad y la necesidad de atención continua.
En el plano económico, solo un tercio de los adultos mayores está empleado; alrededor del 70% depende de la familia o de pensiones, lo que eleva su vulnerabilidad financiera en un contexto de mayor dependencia demográfica.
La brecha digital es amplia: en 2024 el 85,8% de las personas mayores carecía de alfabetización digital, especialmente en zonas rurales y ciudades intermedias, lo que limita el acceso a servicios y al contacto social.
En infraestructura, la oferta de viviendas y servicios especializados es insuficiente frente a la demanda. Un informe de Savills India estima inversiones necesarias entre 41.000 y 72.000 millones de rupias entre 2025 y 2030 para cerrar el déficit residencial para la tercera edad.
El sector también carece de una regulación integral, políticas fiscales específicas y mecanismos de financiamiento accesibles, lo que retrasa la creación de comunidades y servicios adaptados.
Desafíos de salud asociados al envejecimiento
El envejecimiento implica acumulación de daños celulares y reducción progresiva de capacidades físicas y cognitivas, aumentando el riesgo de enfermedades. La OMS señala que la mayoría de las personas mayores presenta múltiples enfermedades no transmisibles simultáneamente, como hipertensión, diabetes, pérdida auditiva, cataratas y depresión.
Los síndromes geriátricos —fragilidad, incontinencia, caídas y úlceras por presión— son clínicamente complejos y suelen sobrepasar la capacidad de muchos sistemas sanitarios. El aumento de la dependencia y la demanda de cuidados a largo plazo presionan a sistemas que no siempre cuentan con recursos ni protocolos especializados.
La OMS advierte que este proceso ocurre más rápido que en décadas pasadas: aunque la esperanza de vida aumenta, los años vividos sin discapacidad no crecen proporcionalmente, lo que obliga a repensar los modelos de atención.
Inclusión social, económica y tecnológica
Informe de Upstox y la OMS coinciden en que la integración de las personas mayores requiere reducir la dependencia económica, ampliar oportunidades laborales y superar la exclusión digital.
La mayoría vive en ciudades medianas o pequeñas, con acceso limitado a empleo formal y tecnologías. La exclusión digital dificulta su participación en una sociedad cada vez más tecnológica y restringe el acceso a servicios y redes de apoyo.
La falta de adaptación del entorno urbano —transporte, espacios y servicios accesibles— complica las actividades cotidianas. Además, los estereotipos que asocian la vejez con fragilidad refuerzan la marginación y frenan políticas que promuevan la autonomía.
Tendencias y oportunidades emergentes
El mercado de atención a la tercera edad en India muestra diversificación. Crece la oferta de viviendas especializadas que promueven autonomía, cuidado integrado y vida social en grandes urbes y ciudades secundarias.
La atención domiciliaria también se expande, con servicios de enfermería, visitas médicas y rehabilitación en el hogar. La tecnología para mayores avanza mediante sensores, plataformas de teleconsulta y dispositivos de comunicación adaptados para monitorización remota y conectividad.
En el ámbito público, destacan iniciativas del Ministerio de Justicia Social y Empoderamiento, como la National Policy on Older Persons y el Programa Nacional para la Atención Sanitaria de los Mayores, orientadas a ampliar el acceso a servicios y recopilar datos. La OMS impulsa desde 2021 la Década del Envejecimiento Saludable, promoviendo la cooperación entre gobiernos, sociedad civil y sector privado.
Perspectiva y recomendaciones de organismos internacionales
La OMS enfatiza la necesidad de reducir desigualdades en salud y de desarrollar sistemas centrados en la persona. Recomienda políticas que fomenten la integración laboral, la participación social, el acceso equitativo a cuidados prolongados y entornos que preserven autonomía y calidad de vida.
Alcanzar una atención integral y sostenible requiere colaboración entre sectores públicos, privados y comunitarios, adaptando servicios e infraestructuras a las crecientes necesidades del envejecimiento en India.


