El presidente de Ucrania, Volodimir Zelensky, valoró la eficacia de las operaciones del Servicio de Seguridad ucraniano, pero señaló que los “ataques profundos y medidas especiales” por sí solos no son suficientes para hacer frente a las tropas rusas en el frente.
Ante ese panorama, instó a sus socios internacionales a intensificar la presión sobre Moscú para limitar la producción rusa de misiles y drones, y subrayó que la coordinación de sanciones establecida el año pasado con varios aliados debe acelerarse.
Recordó que la fabricación rusa depende de componentes importados y que bloquear esos suministros, además de ampliar sanciones, debe ser una prioridad compartida por Ucrania y sus socios, por lo que pidió mayor actividad de las instituciones nacionales y extranjeras en ese sentido.
Zelensky defendió la necesidad de fortalecer los lazos diplomáticos y remarcó que la cooperación con los socios ha mantenido siempre un nivel alto.
También aseguró que Ucrania no es ni será un obstáculo para la diplomacia en la búsqueda de un acuerdo de paz y atribuyó a Rusia la responsabilidad exclusiva del conflicto, afirmando que merece las represalias y la presión de la comunidad internacional.
Advirtió sobre los intentos rusos de socavar las relaciones de Kiev con sus aliados y dijo que los equipos ucranianos documentan cuidadosamente cada intento para ofrecer respuestas concretas mediante los servicios especiales, la cooperación política y sanciones.
Explicó que existe un plan de acción tanto para defensa como para diplomacia, cuya prioridad dependerá de la determinación de los socios internacionales, y afirmó que poner fin a la guerra requiere presionar a Rusia: quienes emplean la balística y los “shaheds” solo entienden la fuerza, por lo que buscan que el mundo actúe con eficacia.
Sus declaraciones se producen en un contexto de intensificación de la violencia en Ucrania, con recientes ataques rusos contra infraestructuras críticas y el uso, por segunda vez desde 2022, del misil balístico hipersónico ‘Oreshnik’, que puede portar cargas nucleares y alcanzar velocidades superiores a 13.000 km/h.
El presidente, que ha liderado la respuesta ucraniana desde el inicio del conflicto, publicó un discurso tras estos bombardeos en el que subrayó la importancia de mantener en pie las localidades ante los ataques diarios del Kremlin y de prepararse para contrarrestar la intención rusa de paralizar las ciudades.
«No debemos evadir los problemas, sino resolverlos», afirmó, y añadió que, especialmente allí donde existen recursos —como en Kiev, la ciudad con mayor estabilidad financiera del país— deben existir planes de reserva y medidas para garantizar la protección de la población.
La escalada coincide con la decisión de Ucrania y sus aliados occidentales de avanzar en un acuerdo de paz que permitiría el despliegue de tropas europeas en su territorio tras un eventual alto el fuego, iniciativa destinada a garantizar seguridad y estabilidad después de casi cuatro años de conflicto.
En ese marco, Zelensky insistió en la necesidad de una condena internacional y en reforzar la defensa aérea nacional, advirtiendo que no se puede perder ni un solo día en apoyar la capacidad defensiva ante nuevos ataques, y solicitó acciones firmes, especialmente por parte de Estados Unidos.
(Con información de Europa Press)


