El Ejército sirio tomó el control de la ciudad de Tabqa y de la presa del río Éufrates, la mayor del país, tras intensos enfrentamientos con las Fuerzas Democráticas Sirias (FDS). Los combates continúan en las cercanías de la estratégica ciudad de Raqqa.
Con anterioridad, Damasco había informado de avances en Tabqa, incluyendo la captura de yacimientos petrolíferos próximos, el aeropuerto local y varios puntos clave para el acceso terrestre.
La ofensiva se produce una semana después de que el Ejército y las FDS alcanzaran un alto el fuego en Alepo que contemplaba la retirada de milicias kurdo-árabes de esa zona.
Tras el acuerdo, las fuerzas gubernamentales lanzaron operaciones al este de Alepo, obligando a las FDS a replegarse de localidades como Deir Hafer y Maskana y avanzando hasta las puertas de Raqqa. La presa de Tabqa, situada a unos 40 kilómetros de Raqqa, permite al Gobierno controlar la gestión del lago Asad, la principal reserva de agua dulce del país.
Por su parte, las milicias kurdas informaron que siguen registrándose enfrentamientos con el Ejército sirio en la localidad de Mansoura, en la zona rural de Raqqa.
Las FDS señalaron en redes sociales que sus fuerzas sostienen choques intensos con militantes leales a Damasco en Mansoura, en el marco de los esfuerzos por repeler los ataques y proteger a la población civil.
Las Fuerzas Democráticas Sirias informaron además de la detención de tres personas acusadas de “sembrar el caos y socavar la seguridad” en Tabqa, tras disparos contra viviendas civiles, y aseguraron haber tomado medidas para mantener el orden.
El Gobierno de Damasco denunció que las milicias kurdas ejecutaron a varios detenidos, en su mayoría civiles, y acusó a las FDS de violar el Derecho Internacional Humanitario al utilizar civiles como rehenes. El ministro de Información, Hamza al Mustafá, responsabilizó a las FDS y afirmó que los responsables serán llevados ante la justicia, al tiempo que pidió la condena internacional de estos hechos.
La agencia estatal SANA informó que más de 60 combatientes de las FDS se rindieron este sábado ante las fuerzas gubernamentales durante los ataques en las zonas rurales de Raqqa.
En paralelo, el Mando Central de las Fuerzas Armadas de Estados Unidos (CENTCOM) instó a Siria a detener sus operaciones en las áreas de Alepo y Tabqa y llamó a ambas partes a retomar el diálogo para buscar una solución al conflicto.
El comandante del CENTCOM, almirante Brad Cooper, pidió al gobierno sirio cesar cualquier acción ofensiva entre Alepo y Tabqa y subrayó que la persecución de Estado Islámico y la presión militar sostenida requieren cooperación entre los socios sirios y las fuerzas de la coalición, afirmando que una Siria en paz es esencial para la estabilidad regional.
El viernes, Mazloum Abdi, líder kurdo y jefe de las FDS, se comprometió a redistribuir fuerzas desde las afueras de Alepo hacia el este del Éufrates. Sin embargo, al día siguiente las FDS denunciaron que Damasco “violó los acuerdos recientes y traicionó a nuestras fuerzas”, lo que desencadenó enfrentamientos al sur de Tabqa.
Ante la escalada, el Ejército sirio reclamó a las FDS que cumplan de inmediato sus compromisos anunciados y se retiren por completo al este del Éufrates.
(Con información de Europa Press)


