El inicio de 2026 encontró a Daniela Celis atravesando una mezcla intensa de emociones relacionadas con su rol de madre y su trabajo. A través de sus redes, la ex participante de Gran Hermano explicó la dificultad que le genera tener que separararse de sus hijas gemelas, Laia y Aimé, cuando viaja por motivos laborales. Como madre primeriza de mellizas y con una agenda activa, Celis admitió sentir culpa, tristeza y contradicciones cada vez que prepara su valija y deja a las niñas al cuidado de otros, recurriendo a videollamadas para mantener el vínculo.
El año anterior fue complejo para la familia: el grave accidente de Thiago Medina obligó a reorganizar rutinas y prioridades. Celis, que forma parte del equipo del programa Patria y Familia en Luzu y viajó con el equipo a Pinamar para la temporada de verano, señaló que el trabajo ha sido tanto un refugio como una fuente de presión emocional. Dijo sentirse obligada a justificarse internamente por estar fuera de casa y reconoció que no se permite descansos, lo que alimenta sus “fantasmas” de culpa.
En un descargo dirigido a su comunidad, preguntó cómo otras madres manejan esa tensión entre la necesidad económica y profesional y el deseo de estar presente para sus hijos, buscando empatía y compartiendo una experiencia que, dijo, es común entre muchas madres expuestas públicamente.


